Dos de los más grandes productores de cemento del mundo, Holcim AG y CRH PLC, han invertido en una empresa emergente que intenta descarbonizar el proceso de producción de cemento. El cemento y el hormigón son responsables de aproximadamente el 8% de las emisiones, más que ningún otro sector industrial. También te puede interesar: La instalación de paneles solares en el mundo va camino de alcanzar otro año récord Holcim y CRH han anunciado la inversión de USD 75 millones en Sublime Systems, lo que incluye la promesa de comprar cemento ecológico de las instalaciones piloto de esta nueva empresa y de trabajar con Sublime en otras fábricas. Sublime, que tiene su sede en Somerville, Massachusetts, ha creado un método electroquímico para la producción de cemento que permite evitar el proceso de calentar la piedra caliza en hornos que funcionan con combustibles fósiles. La reducción de las emisiones procedentes del cemento constituye desde hace tiempo un reto tecnológico y económico. Este material es esencial para fabricar hormigón, carreteras, edificios y otras infraestructuras esenciales. Sin embargo, su producción genera emisiones de CO₂ derivadas de la quema de combustible (con frecuencia carbón) para calentar los hornos, de la descomposición de la piedra caliza y de la extracción, molienda y transformación de los materiales. De las pruebas efectuadas en su planta piloto de 250 toneladas al año, Sublime ha podido demostrar que reduce en un 90% las emisiones de CO₂ con respecto al hormigón tradicional, según Leah Ellis, cofundadora y CEO. Aunque el proceso de Sublime genera muchas menos emisiones, hay muchos obstáculos que la empresa y otras similares deben superar antes de poder comercializarlo con éxito. Una limitación importante son los considerables costes de capital asociados a la readaptación de plantas cementeras -a menudo grandes operaciones a medida- o a la construcción de otras nuevas. Otra es la demanda: el cemento bajo en carbono sigue siendo más caro, por término medio, que el cemento tradicional, lo que lo convierte en un producto difícil de vender para una industria de la construcción que ya opera con márgenes muy estrechos. También puedes leer: LG lanza una campaña por la conservación de las especies en Time Square Las nuevas normativas, incluido el mandato de Nueva York para que las agencias estatales compren cemento limpio, podrían ayudar a impulsar la demanda, según Ash Lauth, estratega de campañas para la iniciativa mundial del cemento de Industrious Labs, una organización sin ánimo de lucro con sede en EE.UU. centrada en la descarbonización industrial. Fuente: Bloomberg