China aportará el 26,6% del crecimiento del PIB real mundial en 2026. Con una economía que supera los USD 41 billones en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA), el país asiático mantiene un ritmo de expansión estimado en 4,2%, respaldado por su capacidad industrial, su liderazgo en manufactura avanzada, tecnología, energías renovables e infraestructura. Por su parte, India contribuirá con el 17% del crecimiento global y registraría una expansión cercana al 6,2%, una de las más altas entre las grandes economías. Su impulso se sostiene en el consumo interno, la digitalización acelerada, la inversión en infraestructura y una demografía favorable que fortalece su mercado laboral y su base productiva. También te puede interesar: Ranking de las empresas de mayor crecimiento Estados Unidos seguirá siendo un actor determinante debido al tamaño de su economía, que supera los USD 30 billones en PPA, aunque su contribución al crecimiento global será del 9,9%, con una expansión proyectada del 2,1%. El desempeño estadounidense estará marcado por la evolución de su política monetaria, el consumo interno y la inversión tecnológica. Más allá de las tres mayores economías, el ranking evidencia una creciente diversificación geográfica del dinamismo global. Economías como: Indonesia (3,8%) Turquía (2,2%) Arabia Saudita (1,7%) Egipto (1,7%) Vietnam (1,6%) Reflejan cómo el crecimiento ya no depende exclusivamente de las economías desarrolladas tradicionales. Factores como industrialización, inversión extranjera directa, transición energética y relocalización de cadenas de suministro están impulsando nuevas regiones. También puedes leer: Las empresas más prestigiosas del mundo En América Latina, Brasil encabeza la contribución regional con 1,5% del crecimiento mundial proyectado. Otros países, como Colombia, aparecen con participaciones menores, evidenciando un aporte más limitado frente al dinamismo asiático. Las proyecciones para 2026 confirman una tendencia que se ha consolidado en la última década: el eje del crecimiento mundial se inclina hacia Asia y, en menor medida, hacia economías emergentes estratégicas de Medio Oriente y África. Fuente: Fondo Monetario Internacional (FMI)