Con la particularidad de que este país tiene una política estratégica el mantener sus reservas de petróleo, por lo que depende de importaciones para completar sus necesidades energéticas de petróleo y biocombustibles. Le siguen en importancia Arabia Saudita y Rusia, cada uno con el 11% de la producción mundial, en tanto que Brasil, el mayor productor de América del Sur, ocupa la octava posición con una participación de 4% del total global.