El grupo de las principales potencias solares lo completan India con 97,3 GW, Alemania con 97,2 GW y Japón con 91 GW, consolidando a Asia y Europa como regiones estratégicas dentro de la transición energética global. El liderazgo chino no es circunstancial. Durante la última década, el país ha desplegado una política industrial enfocada en energías renovables, combinando inversión estatal, financiamiento a gran escala e incentivos fiscales para acelerar la expansión de proyectos fotovoltaicos. También te puede interesar: Los países que liderarán el crecimiento del PIB mundial en 2026 Además de liderar en capacidad instalada, China concentra una parte significativa de la fabricación mundial de paneles solares y componentes clave de la cadena de suministro, lo que le ha permitido reducir costos de producción y escalar su infraestructura con mayor rapidez. Esta integración vertical ha fortalecido su posicionamiento tanto en generación eléctrica como en exportación de tecnología. En el caso de Estados Unidos, el crecimiento responde a incentivos para la producción local, expansión de parques solares a gran escala y una mayor participación del sector privado en infraestructura energética. Por su parte, Alemania y Japón han sostenido su desarrollo a través de marcos regulatorios estables, políticas de transición energética y un fuerte impulso a la innovación tecnológica. India, en tanto, ha acelerado su expansión solar como parte de su estrategia para diversificar su matriz energética y reducir dependencia de combustibles fósiles. Fuente: Visual Capitalist.