“La naturaleza es el espacio de la libertad”, Alexander Humboldt en su obra Cosmos. En la cima del Chimborazo, en Ecuador, el techo del mundo por entonces, exhausto por el esfuerzo y casi congelado por no llevar ropa adecuada, Humboldt pudo observar la naturaleza desde el punto más distante posible del planeta: alcanzó los 5.400 metros de altitud, apenas 300 metros de la cima según sus cálculos (en realidad, hoy sabemos que mide 6.263 metros sobre el nivel del mar). Darwin llegó a América del Sur unas décadas más tarde que Humboldt. En una nota tomada durante una de sus expediciones a los Andes describió así el sentimiento que le causaba contemplar la naturaleza: “Me siento feliz de estar solo; experimento lo que se siente cuando se presencia una tempestad tremenda o cuando se oye un coro del Mesías ejecutado por una gran orquesta”. Basta un recorrido por algunos de los paisajes más asombrosos de América del Sur para soñar, para imaginar horizontes, para vernos en el encuadre como en una postal, para sentir que algún secreto está a punto de desvelarse. Basta admirar algunos de estos paisajes para sentir aquella libertad de espíritu que describieron Humboldt y Darwin. Machu Picchu Uno de los lugares más mágicos del planeta. El atractivo de alcanzar la antigua ciudad de Machu Picchu, en el promontorio rocoso que une los cerros de Machu Picchu y Huayna Picchu, concentra a miles de viajeros que llegan a Perú atraídos por los misterios de esta maravilla de la civilización inca. Es Patrimonio de la Humanidad y una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno. También te puede interesar: Parque Tayrona nominado en los World Travel Awards como ‘Atracción turística líder en América del Sur’ 2022 Salar de Uyuni, Bolivia Lo difícil de decidir con esta maravilla natural del país andino es cuándo visitarla. El Salar de Uyuni no es lo mismo en época de lluvias que en época seca: mientras en la primera se forma un espejo perfecto en el que se refleja el cielo y el horizonte se confunde; en la época seca, admiramos un espacio de infinito blanco propicio para el juego de perspectivas. Todo él es un conjunto de curiosidades naturales y culturales: Es el mayor desierto de sal continuo y alto del mundo. Y en él no solo se puede extraer sal, también litio, el mineral del futuro, aunque en un proceso complicado. Desde la población de Uyuni salen tours para visitar toda la zona, que incluye la Laguna Colorada o el Desierto Siloli y Árbol de Piedra, verdaderas maravillas naturales. Monte Fitz Roy, Patagonia Un monte que es uno de los símbolos de la Patagonia y una de las maravillas naturales de Argentina. Alcanza los 3.405 metros de altitud y está ubicado en el oriente del campo de hielo Patagónico Sur, en el límite entre la Argentina y Chile. Muchos montañeros salen de la población cercana de El Chaltén, provincia de Santa Cruz, Argentina, para alcanzar su cumbre siguiendo una de las caminatas más bellas del mundo. Desde el lado chileno, se alcanza partiendo de Villa O'Higgins. La senda es exigente a nivel físico; pero cuando se alcanza la cumbre, la maravilla de ver sus aristas rozando el cielo, junto al lago, sirve de pago a todo esfuerzo. Peñón de Guatapé, Colombia Cerca de la ciudad de Medellín, Colombia, se encuentra uno de los paisajes más extraños de América del Sur. Algunos dicen que forma parte de un meteorito; pero lo cierto es que se trata de una formación geológica muy singular. Una especie de piedra; pero gigante. Conforme se llega al pueblo de Guatapé, se puede observar en el horizonte una protuberancia que sale de la tierra. Es la Piedra del Peñol, una roca gigantesca con más de 200 metros de altura que escaló por primera vez un lugareño, el señor Luis Eduardo Villegas López. Para alcanzar el mirador sobre el monolito formado por cuarzo, feldespato y mica hay que ascender cerca de 700 escalones. Las vistas lo valen, porque se puede ver el embalse de Guatapé, uno de los paisajes más maravillosos de Colombia. Isla de pascua, Chile Uno de los lugares más bellos de América del Sur, y uno de los más misteriosos del planeta. En medio del Pacífico, a unos 3.700 km de la costa de Chile, se encuentra la isla de Pascua, que sigue despertando la fascinación por sus moais. El paisaje de Isla de Pascua es espectacular y, a criterio de Jacques Cousteau, tiene uno de los mejores mares para bucear por su alta visibilidad. Ver un atardecer en Hanga Roa, con el Ahu Tahai, uno de los grupos de moais mejor conservados de la isla, como escenario sigue siendo uno de los espectáculos que todos deberíamos disfrutar al menos una vez en la vida. También te puede interesar: Andean TraveL, con el Turismo Inclusivo ganamos todos Cabe destacar que, Ecuador se encuentra en el octavo puesto de este ranking. Islas Galápagos, Ecuador Las Islas Galápagos forman un archipiélago de origen volcánico perteneciente a Ecuador. Está declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1978. Se trata de un mundo en sí mismo, conocido por la gran variedad de especies endémicas que estudió Charles Darwin. Es tal la riqueza de fauna y flora que son conocidas como “Las Islas Encantadas”. Toda visita se centra de forma imprescindible en tres islas principales: Isabela, Santa Cruz, Fernandina. El turismo vive en un complicado equilibrio con la conservación del hábitat de sus especies. El Aeropuerto Seymur de Baltra, a corta distancia de Santa Cruz, es el primero ecológico y sostenible del mundo. Fuente: National Geographic