El foro “Los Negocios Fiduciarios del Biess: De la crisis a la oportunidad”, organizado por Constructores Positivos en el marco de la Expo Construcción 2025, reunió a Santiago Garcés Egas, Intendente Nacional de Control del Sector Financiero Público; Joan Proaño, CEO de Proaño & Proaño; y Santiago Albán, Managing Partner de HEKA Abogados, bajo la moderación de Gandhi Burbano, Director Ejecutivo de Constructores Positivos. El panel abordó la situación de los fideicomisos del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess), los retos que dejó más de una década de proyectos paralizados y las nuevas oportunidades que abre la Ley de Fortalecimiento y Sostenibilidad Crediticia. Garcés explicó que actualmente existen 37 fideicomisos vigentes, muchos de ellos estancados desde hace años, y que la nueva normativa permitirá al Biess liquidar o reactivar proyectos con base en estudios de factibilidad. Recordó que entre 2009 y 2011 se destinaron cerca de USD 750 millones a fideicomisos inmobiliarios, industriales y estratégicos, de los cuales solo una parte generó los resultados esperados. “Hoy el Biess tiene el reto de cerrar correctamente estos procesos, con decisiones responsables y transparentes”, subrayó. Desde la Superintendencia de Bancos —añadió— se acompañará este proceso para garantizar que las inversiones de los afiliados sean manejadas con prudencia y rigor técnico. Por su parte, Joan Proaño destacó el rol social y productivo del Biess. Señaló que más allá de la rentabilidad financiera, el banco debe ser un motor de empleo formal a través del crédito productivo y la construcción de vivienda. Recordó que los fideicomisos actualmente concentran alrededor de USD 300 millones, y su reactivación podría generar más de 8.000 empleos directos. Propuso además crear un Fondo Nacional de Ahorro para la Vivienda, que permita a la población no formalizada demostrar capacidad de pago y acceder a créditos hipotecarios garantizados por el Estado. “El Biess nos pertenece a todos los afiliados. Su función no es solo económica, sino también social”, enfatizó. En tanto, Santiago Albán aportó una visión jurídica y de gobernanza. Recalcó la importancia de estructurar los negocios fiduciarios con criterios técnicos, económicos y legales, evitando improvisaciones del pasado. Señaló que las alianzas público-privadas representan una vía clave para desarrollar suelo público y dinamizar la inversión inmobiliaria, siempre que se garantice una gobernanza compartida, auditorías externas y control financiero riguroso. “La ausencia de control ha costado caro. Hoy la ley abre una oportunidad, pero solo será efectiva si hay transparencia, estudios de mercado y rendición de cuentas”, puntualizó. El foro concluyó con un llamado conjunto a profesionalizar la gestión del Biess, dotarlo de estabilidad institucional y fortalecer la coordinación entre el sector público, privado y los organismos de control. Los panelistas coincidieron en que resolver los proyectos detenidos no solo devolverá confianza a los afiliados, sino que puede convertirse en una palanca de reactivación económica y desarrollo urbano sostenible. Como resumió Gandhi Burbano al cerrar el encuentro: “El Biess es el banco de todos los ecuatorianos, y sus recursos deben administrarse con visión técnica, social y de país”.