La Península Valdés es uno de los destinos predilectos de la ballena franca austral; las ballenas jorobadas se dirigen a Glacier Bay en Canadá; la costa californiana es el destino de miles de ballenas grises. También te puede interesar: Destinos sostenibles de América Latina La curiosidad del hombre para observar de cerca la magnitud y majestuosidad de estos animales ha fomentado el crecimiento de una gran oferta para el avistamiento de cetáceos. Son excursiones en barco que se adentran en las aguas del océano buscando las características aletas, los chorros que emanan de su espiráculo y con suerte algún salto espectacular. Glacier Bay, Estados Unidos Ésta es otra de las zonas más aconsejables para avistar cetáceos. Esta reserva natural estadounidense que se extiende por Alaska a lo largo de 105 kilómetros, bañada por aguas del océano Pacífico, es lugar de paso de las famosas ballenas grises que en primavera inician su migración. De junio a comienzos de septiembre es posible observar un importante número de ejemplares de ballena jorobada y también orcas. Islas Canarias, España Las Islas Canarias es uno de los destinos privilegiados por la riqueza y la profundidad de sus aguas. Desde cualquiera de las islas se organizan excursiones que se adentran en el océano en busca de grandes mamíferos marinos como cachalotes, zifios, rorcuales o ballenas jorobadas. El estrecho de Gibraltar es otro enclave privilegiado pues aquí las corrientes entre el Atlántico y el Mediterráneo favorecen un hábitat ideal lleno de materia orgánica. En verano no es extraño ver grupos de orcas que se acercan a esta zona a la busca y captura del preciado atún rojo. Por último, Galicia y también el Cantábrico son otros lugares donde es posible avistar las majestuosas e imponentes ballenas. Hermanus, Sudáfrica Este pequeño pueblo situado a tan solo una hora y media de Ciudad del Cabo está considerado el mejor lugar del mundo para el avistamiento de ballenas. Éstas se acercan tanto a la costa que no es necesario ni embarcarse para ver su enorme silueta, aunque la experiencia de contemplarlas de cerca en alta mar es incomparable. Entre los meses de julio y noviembre es cuando centenares de ballenas francas llegan hasta la bahía para el apareamiento. Puerto López, Ecuador Ecuador se alista para la temporada de avistamiento de ballenas jorobadas, que en sus costas será entre junio y octubre. El espectáculo sin igual se desarrolla en las provincias de Esmeraldas, El Oro, Manabí y Santa Elena, según el Ministerio de Turismo. Las ballenas jorobadas llegan a Ecuador de forma masiva desde junio y permanecen apareándose en estas aguas más calientes hasta septiembre de cada año. Hay saltos y bailes como parte de los rituales. Península Valdés, Argentina Cientos de ballenas francas australes llegan cada año, entre junio y diciembre, a este recóndito lugar del litoral de Argentina, en Patagonia, para cumplir con su ciclo reproductivo. Este territorio declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad acoge una de las mayores poblaciones de cetáceos del mundo, formada por unos 2.500 ejemplares, entre los que destaca la ballena franca austral, que puede llegar a medir 15 metros de largo y pesar entre 40 y 45 toneladas. Puerto Pirámides es el único poblado y centro de servicios de la Península y el perfecto punto de partida para ir a observar ballenas. Bahía Ballena, Costa Rica Uno de los hábitats más importantes de ballenas jorobadas se halla frente al litoral del Pacífico costarricense. Estas criaturas migran dos veces al año (desde finales de diciembre hasta finales de abril y de julio a septiembre) a las cálidas aguas de la bahía para aparearse y parir. También puedes leer: Las 10 mejores ciudades para veganos del mundo Para proteger este valioso sitio, el gobierno de Costa Rica creó el Parque Marino Ballena, un santuario para estas y otras especies marinas como los delfines comunes y nariz de botella, manta rayas y el tiburón martillo.