La gastronomía se ha convertido en piedra angular de nuestra forma de viajar, que nos inspira nuevos destinos o nuestro itinerario una vez hemos llegado al terreno. Es un nuevo prisma desde el que entender un lugar, no solo por medio de la comida de los restaurantes, también explorando nuevos horizontes gustativos y descubriendo una cultura culinaria diferente. También te puede interesar: ¿Sabías que existen alrededor de 60 países para viajar sin visa desde Ecuador? Valle de Clare, Australia Por qué ir: por sus famosos viñedos, su comida kilómetro cero y su encanto recóndito Otros estados no querrán admitirlo, pero Australia Meridional es la capital del vino del país, con viñedos de fama mundial como los del valle de Barossa, McLaren Vale y Adelaide Hills, a poca distancia en coche de Adelaida. Pero una región vinícola ha esquivado los focos a pesar de su combinación mágica de buena comida, excelentes vinos y arrebatadores paisajes. Las espectaculares colinas están cubiertas de una espesa capa de eucaliptos gigantes y robles hembra nativos, y en los campos de lavanda silvestre se cobijan urracas cantarinas y escandalosas cucaburras. Génova, Italia Por qué ir: por su canon culinario de clásicos atemporales y sus innovadores giros a lo tradicional Durante siglos (desde el siglo XIV concretamente), Génova se ha llamado también La Superba, que podría traducirse como soberbia, espléndida, pero también como altanera y presumida, un nombre que aún hoy le viene como anillo al dedo: esta ciudad marítima, con uno de los mayores puertos de Italia y antigua potencia financiera y náutica, en la región noroccidental de Liguria, es a la vez señorial y extensa, implacable en la defensa de su herencia cultural y algo petulante por haber sabido mantener su esencia intacta frente a la globalización. También te puede interesar : ¿Por qué será más caro viajar en 2025? Goa, India Por qué ir: por su nueva era en el mundo de los (atrevidos) licores y unos maridajes con comida que no dejan de superarse Cuando llegas a Goa en cualquier momento de la primavera o el verano, una de las primeras cosas que percibes es el curioso olor del zumo de cayú fermentando lentamente. Este es el momento en que esta fruta dulce y jugosa se cosecha y se pone a fermentar en alambiques tradicionales, donde se transforma en feni, la bebida espirituosa que es puro Goa. Islay, Escocia Por qué ir: por los nuevos locales que están abriendo en este paraíso de los amantes del whisky El idilio de Islay con los fans del whisky dura ya siglos; esta abrupta isla de las Hébridas en la costa suroccidental de Escocia, también conocida como la isla del whisky, tiene diez destilerías activas repartidas en menos de 780 kilómetros cuadrados que producen sin cesar variedades ahumadas de esta bebida ambarina, cuyo sabor se ve acentuado por la tierra turbosa que cubre como una manta este cenagoso paisaje marino. Kigali, Ruanda Por qué ir: por sus extravagantes menús degustación panafricanos anclados en los ingredientes regionales y por el movimiento en alza del café de especialidad Ruanda es conocida como la tierra de las mil colinas, con un paisaje ondulante que abarca desde las curvilíneas calles de Kigali a los altos picos del Parque Nacional de los Volcanes. Lo que los visitantes no esperan es la frondosidad de sus laderas, la infinita extensión esmeraldina salpicada de eucaliptos, cipreses y palmeras en todas las direcciones. Lima, Perú Por qué ir: para disfrutar de la nueva era de su excelente cocina informal en una ciudad famosa por sus menús degustación Esta última década, una ristra de restaurantes de postín han cimentado la capital de Perú como una Meca de la gastronomía que la ha llevado a escalar puestos en listas como la de World's 50 Best Restaurants desde 2013 hasta liderarlas en los últimos años. Tambien te puede interesar : Estas son las 10 mejores ciudades para viajar en 2025, según Euromonitor International Lofoten, Noruega Por qué ir: por su famosísimo bacalao, porque aquí podrás probar deliciosa carne de ballena y por la belleza de sus paisajes: comer bajo la aurora boreal o el sol de medianoche es algo mágico. Este pequeño archipiélago noruego es de una belleza épica, con sus escarpadas montañas alzándose sobre el mar de Noruega, las abruptas costas que reciben las visitas de los alces y los pigargos europeos y sus bahías de aguas turquesas, perfectas para un chapuzón bajo el sol de medianoche. Un paraje salvaje e inigualable que cuenta con un atractivo cada vez mayor para los viajeros: con sus aguas llenas de bacalaos, la hierba rica en sal y nutrientes que engorda a sus ovejas y los increíbles productores locales que elaboran todo tipo de alimentos, de quesos de especialidad a sal de algas, Lofoten es una fuente inagotable de tesoros culinarios. Washington D. C., Estados Unidos Por qué ir: para ver la diversidad que caracteriza a la capital del país aplicada a un panorama gastronómico en alza Hasta hace poco, salir a cenar en Washington D. C. implicaba fundamentalmente una única cosa: un asador elegante cerca del Capitolio o la Casa Blanca, donde los legisladores y los representantes de lobbies debaten (o discuten) con un bistec y un martini o dos. Eso se ha acabado. Fuente: Traveler