Este suceso está siendo ocasionado por los incrementos de los precios de los combustibles, que a su vez aumentan los costos de producción de los fertilizantes y consecuentemente afecta los precios de los alimentos a nivel mundial. De acuerdo a Svein Tore Holsether, director ejecutivo de Yara International, los fertilizantes requieren una mayor cantidad de gas natural para su producción, por lo que Yara International, una de las empresas más grandes productoras de amoníaco se ha visto forzada a reducir la producción, lo cual ha ocasionado escasez del producto. El director ejecutivo también señala que los países en vías de desarrollo serían los más afectados por la escasez. Consecuentemente, los rendimientos de los cultivos se reducirán y los precios de los alimentos aumentarán. Asimismo, añade que, para algunas personas de los países en desarrollo, esto es una cuestión que va más allá de aumentos en los costos sino también es un asunto de vida o muerte. Para Holsether, debido a la escasez y los altos costos de los fertilizantes, los productores agrícolas no van a ser a capaces de que el rendimiento de sus cultivos (maíz, trigo y entre otros) sea eficiente, resultando en una cosecha cada vez menor. Este incremento en los precios del gas en los últimos meses ha sido provocado por varios factores que han aumentado la demanda, incluido el desbloqueo de las economías durante la pandemia y la reducción del viento o la lluvia para la energía renovable. Fuente: BBC