Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas, Jerusalén En el corazón del territorio conocido como Tierra Santa se encuentra el que podría ser considerado el lugar más sagrado del mundo: el Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas. Una plaza de casi 15 hectáreas contenida por cuatro muros (el Muro de las Lamentaciones es el occidental) en la ciudad antigua de Jerusalén en la que convergen las religiones judía, cristiana y musulmana. También te puede interesar: Cinco destinos para las familias en verano en los Andes de Ecuador Lalibela, Etiopía Ocultas en la orografía montañosa de Etiopía se encuentran las iglesias de la Lalibela, un conjunto arquitectónico formado por una docena de peculiares templos cristianos. En estas iglesias monolíticas los rituales religiosos están mucho más ligados al Antiguo Testamento que al cristianismo practicado en el mundo occidental. Etiopía es una de las naciones más antiguas del mundo en adoptar esta religión como oficial, un hecho que hace que cada año miles de peregrinos de la iglesia ortodoxa etíope acudan a ellas a rezar. La Meca, Arabia Saudita En la que es la principal ciudad de la región del Hiyaz, en la actual Arabia Saudita, el profeta Mahoma (fundador del Islam) recibió su primera revelación, por ello los musulmanes rezan en dirección a la Meca cinco veces al día y han de peregrinar al menos una vez en la vida a ella (el hach es el quinto de los llamados pilares del islam). Varanasi (Benarés), India Siete son la ciudades sagradas de peregrinación del hinduismo en la India, a donde se pensaba que descendían los avatares de las diferentes deidades. Se conocen como Sapta Puri y los fieles creen que al hacer una peregrinación a ellas se alcanza el estado de moksha, o la salvación del ciclo de vida-muerte (así se libera el hombre de las ataduras del karma). Varanasi (Benarés), antiguamente conocida como la ciudad santa de Kashi, es una de ellas y cuenta con miles de templos, muchos de ellos dedicados a Lord Shiva, el ‘dios que destruye y renueva el universo' y figura destacada en el Mahabharat (la epopeya mitológica más antigua del mundo), quien la habría construido con sus propias manos. También te puede interesar: 10 mejores sitios para viajar en lo que queda de 2022, según Lonely Planet Árbol Bodhi, India La gran higuera que hay junto al templo budista de Mahabodhi, en Bodh Gaya, no es el árbol original bajo el que el príncipe Siddhartha Gautama se sentó a meditar y alcanzó la iluminación espiritual que lo convirtió en Buda, ‘el iluminado’. Y, aunque aseguran que el ejemplar de la especie ficus religiosa hasta el que peregrina los budistas es un descendiente directo del árbol primigenio, este ha sido talado en más de una ocasión y sustituido por otro. Fuente: Condé Nast Traveler