La Ley Orgánica para impulsar la Economía Violeta entró en vigencia el 20 de enero de 2023 y su reglamento, que especifica sus mecanismos de aplicación, rige desde el 20 de noviembre de ese mismo año. También puedes leer: Las 4 mujeres científicas que impulsaron la conservación de los océanos Algunas de las provisiones más importantes tienen que ver con incentivos tributarios para el sector privado a cambio de crear plazas de trabajo y contratar mujeres; mecanismos de prevención contra acoso sexual y discriminación en los procesos de contratación; licencias de lactancia y de maternidad; elaboración de planes de igualdad para cada empresa; igualdad de remuneración, y la obligatoriedad de tener a al menos una mujer por cada tres miembros de los directorios de las compañías. Incentivos tributarios para el sector privado La reglamentación indica que las empresas pueden recibir una deducción adicional de hasta 140% en gastos por remuneraciones, beneficios sociales y aportes al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social por la creación de plazas de trabajo para mujeres. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la tasa de desempleo en mujeres para julio de 2024 fue de 5 %, en comparación con la de 2,8 % en hombres. 181.740 mujeres estuvieron sin trabajo en ese mes, en comparación con la cifra del mismo periodo del año pasado, que alcanzó 157.459. Esto significa que la tasa de desempleo en mujeres ecuatorianas se incrementó de 4,5 % en julio del 2023 a 5 % en el mismo periodo de este año. La informalidad es otro factor: de 3′431.640 mujeres con algún tipo de empleo en el país, solo 962.364 tienen un trabajo pleno. El resto entra en la categoría de subempleo, empleo no pleno o no reciben remuneración a cambio de su labor. También te puede interesar: George Clooney subasta una fiesta-cena privada para promover los derechos de las mujeres vulnerables en el mundo Perú es un ejemplo de un país vecino que ha implementado el concepto de la economía violeta a su legislación, aunque se introdujo recientemente y todavía no se puede medir el efecto de los cambios instaurados.