El ecosistema digital atraviesa una transformación estructural: los usuarios de "carne y hueso" ya no representan la mayoría del tráfico en internet. Según el informe AI Bots are Changing the Rules: 2026 Thales Bad Bot Report Reveals How Agentic AI is blurring the lines for Security, de la empresa Thales, el 53% de la actividad online es generada por bots, es decir, por programas automatizados capaces de ejecutar tareas a gran escala. Este fenómeno responde, en gran medida, al avance de la inteligencia artificial y la automatización, que han facilitado la creación de bots cada vez más sofisticados. Estas herramientas no solo realizan funciones legítimas —como indexar páginas web o mejorar la experiencia de navegación—, sino que también impulsan actividades perjudiciales como el fraude publicitario, el scraping de datos o los ataques informáticos. También puedes leer: El futuro de los videojuegos: ¿Cómo está transformando la inteligencia artificial el desarrollo y la experiencia de los jugadores? En este contexto, los llamados bad bots (bots maliciosos) representan una proporción significativa del tráfico total: se estima que el 40% del tráfico global proviene de estos agentes, lo que impacta directamente en sectores como el comercio electrónico, la publicidad digital y los servicios financieros. Uno de los principales efectos económicos de esta tendencia es la distorsión de métricas clave. Las empresas pueden estar tomando decisiones estratégicas basadas en datos inflados o alterados por tráfico no-humano, lo que afecta la eficiencia de las campañas publicitarias y la asignación de recursos. Además, el crecimiento de bots impulsados por IA incrementa los costos operativos y los riesgos de ciberseguridad. La línea entre bots legítimos y maliciosos también se vuelve cada vez más difusa. Mientras algunos automatismos son esenciales para el funcionamiento de internet, otros imitan el comportamiento humano con alta precisión, dificultando su detección y control. En resumen: 42% son ataques de bots simples. 21% son ataques de bots dirigidos a la lógica empresarial. 41% son ataques de bots que utilizan Chrome para simular tráfico legítimo. 24% son ataques de bots dirigidos a sitios web de servicios financieros. Ha aumentado en 12,5 veces más los ataques de bots con IA a nivel interanual. 20% son de ataques de bots con IA dirigidos a sitios web de comercio electrónico. 40% del tráfico de internet está compuesto por bots maliciosos. 53% del tráfico de internet está compuesto por bots; mientras que el restante 47% es tráfico humano. En conclusión, el predominio de bots en internet plantea desafíos relevantes para la economía digital, desde la fiabilidad de los datos hasta la seguridad de las plataformas. En este nuevo escenario, las organizaciones deberán adaptar sus estrategias tecnológicas y de análisis para distinguir entre tráfico humano y automatizado, y así preservar la integridad de sus operaciones digitales. Fuente: Thales Group.