El automóvil es muy útil para llevar a cabo diversas actividades, tales como trasladarse largas distancias, hacer las compras, llevar y traer a los niños del colegio, etc. La utilización del auto tan frecuente tiene un coste tanto ambiental (por lo que es preciso, de ser posible, moverse de maneras más sostenibles) como personal, esto es, en la economía de cada uno. El precio de los combustibles aumenta a cada momento y esta tendencia no parece retroceder por lo pronto. Llenar el tanque del vehículo se está volviendo cada vez más difícil como consecuencia de esto. La pregunta es si existe alguna manera de reducir estos costos que dependa de nosotros. Para aquellos que viven en la parte céntrica de la ciudad o en algún pueblo pequeño, lo mejor es trasladarse a pie o en bicicleta. Ahora bien, si el recorrido es muy extenso, siempre está la opción del transporte público. En el caso de las personas que no pueden evitar el uso del automóvil, la respuesta debe adecuarse a sus necesidades y hay que tener en cuenta que muchas veces el vehículo privado es la única opción. Aún así, es posible ahorrar dinero en combustible haciendo un uso más sostenible de dicho transporte. Existe una serie de malos hábitos que, como toda costumbre repetida, se realizan muchas veces de manera inconsciente, pero que pueden ser modificados para reducir considerablemente el gasto innecesario de combustible, y de este modo gastar mucho menos dinero. Cómo ahorrar gasolina: Una de las señales más seguras de la cantidad de gasolina que se consume es el estilo de manejo. Acelerar y frenar constantemente, por ejemplo, genera un desperdicio considerable de combustible. También lo hace el cambio innecesario de marchas de manera continua. Otra costumbre, bastante común en personas de edad avanzada, consiste en dejar encendido el motor durante varios minutos para «calentar» el auto. Este es un hábito que considerablemente aumenta el consumo y no tiene sentido realmente. También te puede interesar: Ecuador tiene la gasolina Súper de más baja calidad en la región Por último, en lo que respecta a lo que hacemos detrás del volante, cabe destacar el uso excesivo del aire acondicionado y la conducción con ventanillas bajas a velocidades superiores a 59 km/h, hábitos que generan un mayor consumo. Luego están las cuestiones más generales que conciernen al mantenimiento del coche como tal. Entre ellas, la del cuidado de los neumáticos, que nunca deben estar dañados o desinflado, puesto que de este modo el auto consume más combustible. Para concluir, un dato que quizá no sabías. El volumen y el tamaño del sistema de sonido del coche también influyen en la cantidad de combustible que gastamos. Mientras más grande el estéreo y más alto el volumen, mayor es el consumo. En fin, cambiar estos hábitos costosos e innecesarios ayuda a ahorrar dinero. Fuente: Ecocultura