Los eventos más extremos de este año son el huracán Ian, de categoría 3 que tocó tierra en Cuba, 30.000 personas fueron evacuadas y 3 murieron. Pero dos días después subió a categoría 4 y 130 personas fallecieron en Estados Unidos y 40.000 fueron desplazadas. Se cifra en USD 100.000 millones el costo económico de este desastre. Y según los expertos, por el calentamiento global, los ciclones y huracanes son más fuertes. La sequía extrema en Europa fue intensa, se considera el verano más caluroso en Europa desde 1880, lo que generó reducción de caudales en varios ríos europeos, y los impactos en la agricultura, ganadería, y generación de energía alcanza los USD 20.000 millones. Este evento de sequía debería darse cada 400 años según científicos, pero por el cambio climático se da cada 20 años. Las intensas inundaciones en China han generado pérdidas en el orden de USD 12.300 millones, por las lluvias registradas en junio, julio y agosto de este año. Pero en el mismo país también existió una fuerte sequía, y se afectó la generación eléctrica y el transporte fluvial. Y las afectaciones económicas por la sequía superan los USD 8400 millones. En países como Australia, Pakistán y Sudáfrica se produjeron inundaciones, con unas pérdidas económicas que alcanzan los USD 40.000 millones, dejando miles de personas desplazadas de sus hogares. También te puede interesar: Medioambiente y biodiversidad en la agenda indígena latinoamericana para 2023 La ONG recomienda que exista una mayor inversión en energías limpias, y den el paso hacia la transición energética, para evitar generar un mayor calentamiento global y que los países más ricos apoyen a los demás países con menos recursos, para que se puedan desarrollar sin los combustibles fósiles.