Pero a diez años de cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la pandemia nos dejó un remezón que ha repercutido en su cumplimiento. Si bien antes del coronavirus, el mundo ya enfrentaba desafíos de peso que repercutían en el avance de la Agenda 2030, como los niveles inaceptables de pobreza, el avance del cambio climático, la persistente desigualdad de género y el déficit de financiamiento al desarrollo, entre otros, a estas problemáticas se sumó la pandemia y mayores inequidades en lo social.António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, destacó que “en un momento en el que necesitamos desesperadamente ir hacia adelante, el Covid-19 nos puede atrasar años, incluso décadas, dejando a los países con retos fiscales masivos y crecientes. La crisis nos aleja aún más de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. Si hacemos un zoom a la región, su compromiso con la Agenda 2030 ha sido importante, no obstante, existen señales de alerta para su cumplimiento por efectos del la crisis sanitaria. Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló que este suceso resultará en la peor contracción de los últimos 100 años y enfatizó que durante esta coyuntura de crisis se “visibilizaron problemas estructurales del modelo económico y las carencias del sistema de protección social; así como brechas del régimen de bienestar, confirmando la necesidad de repensar el desarrollo y formular respuestas para un mundo post Covid-19”.AVANCES DE LA AGENDA 2030 EN 2020Durante 2020, nueves países de la región presentaron sus Informes Nacionales Voluntarios (INV). Ecuador, lo presentó por segunda vez el año pasado. La transformación es urgente para la recuperación La recuperación tras la pandemia tiene que ser diferente y centrada en conducir a una economía sostenible, resiliente a los efectos del cambio climático y debe ser inclusiva. En este sentido, la CEPAL señala que la Agenda 2030 en el mundo post Covid-19 nos exige un nuevo pacto global y regional, tomando en consideración aspectos como: Un modelo de desarrollo que se oriente a mayor bienestar y sostenibilidad ambiental. Pensar el futuro de la región en la nueva geografía económica para depender menos de manufacturas importadas e imaginar cadenas de valor regionales. Políticas industriales que permitan fortalecer capacidades productivas y generar nuevos sectores estratégicos. Avanzar hacia una mayor integración productiva, comercial y tecnológica con redes de investigación tecnológica. Facilitar la transferencia de tecnología hacia la región, flexibilizando los esquemas de derechos de propiedad intelectual, fortaleciendo las redes de investigación y desarrollo internacional Un nuevo régimen de protección social universal con un ingreso básico, que genere certezas ciudadanas. Gobernanza internacional inclusiva y sostenible con base en la Agenda 2030. ¿Cómo avanza el cumplimiento de la agenda en los países de Latinoamérica y el Caribe? Bárcena destacó algunas cifras relacionadas al avance del cumplimiento de la Agenda 2030. “Hemos analizado el avance de 72 series estadísticas de los indicadores de los 17 ODS para la región: cuatro alcanzaron la meta; 15 van en la tendencia correcta; ocho necesitan más intervención de políticas públicas; 13 requieren una fuerte intervención de políticas públicas; 27 están estancadas y cinco están en retroceso”, afirmó en un convesatorio con los medios.