En 1995, líderes del mundo se comprometieron a lograr la igualdad de género al adoptar la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, un plan sin precedentes que estableció objetivos ambiciosos para los derechos de las mujeres. En su 30º aniversario el mundo es profundamente desigual y aun así nunca ha sido tan igualitario como lo es ahora. Faltan 134 años para alcanzar la paridad de género, según el Informe sobre la Brecha Global de Género 2024 del Foro Económico Mundial donde se destaca que, al ritmo actual de progreso, se necesitarán aproximadamente 5 generaciones para cerrar completamente la brecha de género. En este Día Internacional de las Mujeres recordamos a las mujeres que han luchado #PorYParaTodas: desde las sufragistas hasta las activistas digitales y a las audaces feministas organizadas que han estado atrás de cada cambio protestando, exigiendo los derechos de las mujeres, derribando obstáculos y negándose a retroceder. Hoy disfrutamos de unos derechos que muchas de nuestras abuelas quizás no se atrevieron a imaginar, sin embargo, el progreso sigue siendo lento, desigual y frágil. Aún hoy en el Ecuador una mujer es asesinada cada 26 horas, generalmente a manos de su marido, pareja o expareja. El acceso al mercado laboral por parte de las mujeres se ha estancado, y a pesar de que las mujeres y las niñas son las que menos contribuyen al cambio climático son las primeras en sufrir sus impactos. Las mujeres aún no llegan a los espacios de decisión política; a este ritmo, una niña que nazca hoy tendrá en promedio 40 años cuando los parlamentos del mundo sean paritarios. También te puede interesar: Consejo Violeta: +2000 mujeres capacitadas por la equidad de género y desarrollo empresarial Los embates contra los derechos de las mujeres no son nuevos. Cada una de nuestras conquistas —desde el derecho al voto hasta el derecho al empleo remunerado, a la igualdad de oportunidades y a vivir sin violencia— ha sido cuestionada y amenazada. La inseguridad, las crisis y el deterioro de las democracias han generado un entorno propicio para los embates contra los derechos de las mujeres. Las redes sociales amplifican los embates, pero también los logros y las voces de miles de mujeres en el mundo que no están dispuestas a retroceder. Esas voces nos llenan de esperanza porque nos confirman que aún hay cosas que podemos hacer para TODAS las mujeres y las niñas: 01. Una revolución digital Al cerrar la brecha digital de género, podrían ahorrarse 500.000 millones de dólares a lo largo de los próximos cinco años. La tecnología debe ser un motor de igualdad, no de exclusión. Es preciso apoyar el Pacto Digital Global y poner en marcha políticas encaminadas a superar la brecha digital de género, y garantizar la igualdad de acceso a la tecnología y el liderazgo de todas las mujeres y niñas en este ámbito. 02. Acabar con la pobreza Casi una de cada diez mujeres en el mundo vive en la pobreza extrema. Los servicios públicos y la protección social amplían las oportunidades económicas y la seguridad de las mujeres. Las mujeres también realizan al menos el doble de trabajo de cuidados no remunerado que los hombres. Los cuidados son la piedra angular de cualquier sociedad; una tarea que suele realizarse sin pago o con un pago insuficiente. Si se cerraran las brechas en la esfera de los cuidados, se podrían crear 300 millones de empleos de aquí a 2035. 03. Tolerancia cero a la violencia Una de cada tres mujeres sufre violencia a lo largo de su vida. Si bien en el mundo existen numerosas leyes, a menudo se implementan de manera deficiente y hacen falta inversiones en estrategias de prevención. Es preciso adoptar, implementar y financiar leyes y políticas nacionales que dejen claro que la violencia contra las mujeres no quedará impune en ningún caso, y apoyar a las organizaciones locales de mujeres. 04. Poder de decisión pleno e igualitario En todo el mundo, las decisiones que afectan a la vida de las mujeres siguen siendo adoptadas en su inmensa mayoría por hombres. Esto no solo es injusto, sino que además es ineficiente. Es necesario implementar leyes y políticas, así como medidas especiales de carácter temporal, que permitan aumentar la cifra de mujeres en puestos de toma de decisiones en la política, las empresas y las instituciones. 05. Paz y seguridad Más de 600 millones de mujeres y niñas en el mundo viven cerca de conflictos armados, mientras que la violencia sexual relacionada con los conflictos se disparó un 50 por ciento solo el año pasado. Las organizaciones de mujeres son las primeras en responder ante las crisis y las mayores defensoras de la paz. Sin embargo, siguen estando infravaloradas e insuficientemente financiadas. 06. Justicia climática A medida que la crisis climática y la pérdida de biodiversidad se aceleran, las mujeres y niñas —en especial las que viven en comunidades rurales e indígenas— sufren de manera desproporcionada sus devastadores efectos; pero también son las primeras en aportar soluciones. Prioricemos los derechos de las mujeres y niñas y su liderazgo en la acción por el clima. Este 8 de marzo arranca para nosotros el año en que nos negamos a retroceder: el año en que avanzamos por los derechos de las mujeres.