A medida que el clima se calienta, los glaciares retroceden y el agua de deshielo se acumula en la depresión creada por el glaciar, formando lagos. Estos lagos pueden desbordarse repentinamente y crear una inundación violenta, un flujo repentino que puede extenderse a hasta más de 120 km del sitio original. Se trata de un evento llamado inundación por desborde violento de lago glaciar, o GLOF, en sus siglas en inglés. Estos eventos pueden ser muy destructivos, provocando pérdida significativa de vidas y daños a propiedades, infraestructura y tierras agrícolas. Podría suceder en cualquier momento Desde 1990 el número de lagos glaciares ha aumentado rápidamente como resultado del cambio climático. Y, al mismo tiempo, el número de personas que viven en estas cuencas también se ha incrementado significativamente. El estudio publicado en la revista Nature Communications evaluó las condiciones de los lagos y la cantidad de personas que viven río abajo de ellos. Y muestra el primer análisis global de las áreas que están en mayor riesgo de una GLOF. "Podría suceder en cualquier momento, eso es lo que las hace particularmente peligrosas, porque es difícil predecir exactamente cuándo sucederán", dijo Rachel Carr, glacióloga de la Universidad de Newcastle y principal autora del estudio. Los investigadores encontraron que 15 millones de personas viven dentro de una distancia de 50 km de un lago glaciar. Las personas que enfrentan el mayor riesgo de un GLOF viven en países montañosos de Asia y América del Sur. La gente que vive en India, Pakistán, China y Perú suman más de la mitad de quienes están en riesgo. Los investigadores subrayan que en Perú hay una necesidad urgente de llevar a cabo más investigaciones por el peligro de un GLOF en los Andes debido al alto número de personas que viven cerca de un lago glaciar y su reducida capacidad para enfrentar el impacto de uno de estos eventos. También te puede interesar: Ecuador construye su primer Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático "Lo importante es cuán cerca están las personas de esos lagos y su capacidad para responder al desastre", indica la doctora Carr. "Se han hecho muchos estudios de inventario [de los lagos]... pero nuestro estudio le ha dado la vuelta. Lo que está aguas abajo importa tanto, si no más. Creo que es un replanteamiento importante en la forma en que pensamos sobre el problema". Fuente: BBC