A diferencia de otros sectores que han optado por urbanizaciones completamente cerradas, Los Ceibos ha mantenido una configuración más abierta. Aunque en los últimos años se instalaron rejas en algunos accesos por motivos de seguridad, los residentes defienden la idea de preservar un barrio donde todavía sea posible caminar, convivir en los parques y mantener una relación cercana entre vecinos. También te puede interesar: Mercado inmobiliario de Cuenca mantiene su crecimiento El sector alberga a más de 30.000 habitantes y continúa siendo una de las zonas de mayor plusvalía de Guayaquil. Las antiguas viviendas unifamiliares conviven hoy con nuevos proyectos de departamentos, impulsados por la demanda de familias jóvenes y compradores de primera vivienda. Este dinamismo ha permitido que la zona mantenga su atractivo inmobiliario sin perder completamente su vocación residencial. El crecimiento comercial también ha llegado, especialmente a lo largo de la avenida Leopoldo Carrera, donde se han desarrollado plazas comerciales y restaurantes. Sin embargo, los vecinos han procurado que este desarrollo sea compatible con la identidad del barrio, priorizando un comercio de menor escala y la conservación de sus espacios tradicionales. Otro de los factores que fortalecen su valor inmobiliario es la percepción de seguridad. Aunque el barrio no está exento de hechos delictivos, los residentes destacan el trabajo conjunto entre el comité barrial, la Policía y las autoridades municipales para reforzar la vigilancia y mantener bajos los índices de violencia en comparación con otros sectores de la ciudad. Más que un sector residencial, Los Ceibos representa una forma de vivir que muchos de sus habitantes buscan preservar: calles con árboles maduros, espacios públicos activos, vida de barrio y una comunidad que continúa apostando por conservar la identidad que lo ha distinguido durante más de seis décadas. Fuente: Primicias.