"El shihuahuaco es una especie muy demandada en el mercado internacional y por eso se está talando de manera indiscriminada, poniendo en riesgo toda su población y el ecosistema. Al talar uno de estos grandes árboles se abren claros gigantes, se crea muchísima destrucción en el bosque", explica la defensora ambiental Tatiana Espinosa. Tambiñen te puede interesar: Amazonía ecuatoriana pierde 379.000 hectáreas de bosque en casi cuatro décadas Con los restos de un árbol milenario a sus espaldas, que apenas cuesta cortarlo una hora tras siglos de crecimiento, la también fundadora de la organización ambiental Arbio, relata cómo talar grandes árboles es el inicio de toda una cadena de destrucción y deforestación del bosque amazónico: "Esto no puede seguir sucediendo y ocurre de manera legal e ilegal". La tasa de crecimiento del shihuahuaco es muy lenta, puesto que, para que un árbol llegue a un metro de diámetro, tienen que pasar 700 años. Se elevan hasta 60 metros en el horizonte amazónico y su madera tiene una densidad tan alta que no flota, por lo que, para transportarla, la industria abre carreteras en mitad del bosque, aumentando la destrucción. Lo que ocurre con el shihuahuaco ha pasado antes con la caoba, cuya madera se puso de moda y que hoy cuesta encontrar en esta zona de la amazonía peruana. "Insistimos en que ya está científicamente comprobado que no es sostenible talar estas especies, no solo el shihuahuaco también otras de madera dura que demoran mucho en crecer, porque se están cortando de bosques naturales. Necesitamos que el bosque conserve su estructura", denuncia Espinosa. La defensora afirma que es urgente que los consumidores sepan de donde proviene la madera que compran, crear conciencia de que cortar árboles centenarios o milenarios no es sostenible y elaborar una especie de "etiqueta negra" para que este recurso tenga mala fama y se deje de consumir. "Perú no produce madera, eso de producción maderable está mal, la madera no proviene de plantaciones, no estamos produciendo. El 100 % de la madera de Perú es aprovechada, explotada de bosques naturales, no plantamos árboles, los estamos extrayendo", relata Espinosa. El enfoque comercial en los bosques se siente incluso en la academia del país, donde escasea la investigación e información de especies de árboles que producen este recurso. Tambiñen te puede interesar: ¿Cuánto calor y cuánta sequía puede soportar un bosque? No se sabe apenas sobre el ciclo de la vida de estas especies, la cantidad exacta de variables que existen o qué animales necesitan en su hábitat, ya que todos los esfuerzos alrededor de estos ha ido tradicionalmente a las características, funciones y usos de su madera. Fuente: EFEverde