Uno de los casos más recientes es Punch, un pequeño macaco del zoológico de Ichikawa, en Japón, que se volvió tendencia tras aferrarse a un peluche naranja luego de ser rechazado por su madre. Su historia ha atraído multitudes al zoológico, impulsando su popularidad y superando las 40 millones de visualizaciones. En la misma línea, Xing Xing ha conquistado redes gracias a su “sonrisa” y resiliencia, acumulando millones de visualizaciones en contenidos difundidos desde China. En el ámbito de redes sociales, Merlín destaca con más de 1,1 millones de seguidores en Instagram, lo que le valió un Récord Guinness en 2026 como el cerdo más seguido. A este fenómeno se suma Grumpy Cat, cuyo legado continúa vigente con más de 2,6 millones de seguidores, incluso tras su fallecimiento en 2019. Te podría interesar: El fenómeno extraordinario del marketing: Cuando el nombre comercial reemplaza al producto Otros animales han logrado viralizarse a través de plataformas como TikTok. Es el caso de Moo Deng, cuya popularidad ha triplicado las visitas al zoológico Khao Kheow en Tailandia, demostrando el impacto directo de las redes en la economía de estos espacios. Asimismo, Blood Nut ha acumulado millones de reproducciones con videos que muestran su comportamiento relajado, convirtiéndose en un fenómeno reciente. La cultura de los memes también ha sido clave en este fenómeno. Cheems, un Shiba Inu que vivía en Hong Kong, alcanzó fama global con contenidos humorísticos que generaron millones de visualizaciones. Aunque falleció en 2023, su imagen sigue siendo ampliamente utilizada en internet, alcanzando más de 1,500 millones de visualizaciones de forma orgánica y global durante casi una década. En otros casos, características físicas particulares han impulsado la viralidad. Eugene, de Toledo Zoo, se hizo famosa por un peculiar mechón de pelo que la distingue, acumulando gran atención en redes sociales. También puedes leer: J.K. Rowling podría superar los USD 200 millones anuales con el universo Harry Potter y su nueva serie en HBO Entre los animales con mayor consolidación como “influencers”, destaca Doug the Pug, con más de 18 millones de seguidores en plataformas digitales y presencia en libros, campañas y medios. A su vez, Juniper Fox ha construido una comunidad online que combina contenido viral con concienciación ambiental y recaudación de fondos para su refugio. Este fenómeno evidencia cómo los animales han trascendido el entretenimiento para convertirse en activos digitales con impacto en audiencias globales, turismo y economía del contenido, consolidando una tendencia en crecimiento dentro del ecosistema de redes sociales. Fuente: El Gráfico