Será recién a fines de agosto, según informaron a El Observador en la sucursal uruguaya de la firma italiana Panini, que desde 1970 tiene la licencia del ente rector del fútbol internacional para el álbum de su principal torneo. Cada noticia sobre la Copa del Mundo se recibe como una gota de agua en el desierto catarí. Todavía falta bastante, pero ya está más cerca. Para aguantar esa espera, en Luces repasamos la historia de los álbumes mundialistas (oficiales) para definir cuál es el mejor de todos los tiempos: el más completo, el mejor diseñado, el que mejor retrató a la selección uruguaya. Todos esos factores pesaron en el armado de este ranking, en el que queda pendiente ver en qué lugar entrará el de la edición de este año. Bienvenidos al mundial de álbumes de los mundiales. 10. Argentina 1978 Mantiene el apartado histórico del torneo que Panini instauró en su primer álbum y un espacio para las selecciones eliminadas. A pesar de esos puntos a favor, y de una buena portada —todavía tiene una presentación muy despojada y simple—, no es un álbum particularmente lindo y parece haber abrazado la frialdad que caracterizaría climáticamente a esta edición del torneo. También te puede interesar: Álbum Panini: La historia detrás de la famosa casa editorial 9. Alemania 2006 Si bien las figuritas se destacan, con un diseño que lleva los colores de las banderas de cada país, y el álbum tiene un diseño más despojado y moderno que el de su antecesor inmediato, hay algunas decisiones estéticas no tan afortunadas, como los colores de fondo chillones de cada página y la trama con el nombre de cada país, lo que sobrecarga el diseño y confunde a los ojos. Misterios que jamás tendrán respuesta: por qué Holanda (perdón, Países Bajos) tiene una figurita de menos en su pliego con respecto a los otros 31 equipos. 8. Brasil 2014 La información de los jugadores, que antes estaba separada, pasó a estar en las figuritas, y aunque la decisión es algo polémica ayuda mucho a descomprimir las páginas y no hace tanto daño como pensaba en su momento. Visualmente, hay mucho colorido y “samba”, pero aunque podría haber terminado muy mal, lo cierto es que se ve bien. No es el mejor álbum, pero hay otros mucho peores. 7. México 1970 El diseño es de otra época, pero la base está ahí en cuanto a formato, diagramación e información. Un elemento presente en estas primeras ediciones que se perdió con el tiempo es el repaso histórico de la Copa del Mundo, con el fixture de cada torneo, los afiches, figurita del equipo campeón y de algunas figuras destacadas de cada edición. Además, intercalados entre los equipos en el álbum hay datos históricos, como los goleadores de cada edición, tablas históricas de partidos de algunas selecciones, un repaso por los últimos partidos jugados por algunos clasificados y hasta unas caricaturas llenas de estereotipos para los países más potentes (Uruguay, desafortunadamente, no la tiene, ya que no recibió el tratamiento de potencia, aunque fue dos veces campeón). Muy completo en lo informativo, no muy atractivo en lo visual, pero de gran valor histórico. 6. Sudáfrica 2010 El álbum del Mundial más memorable para los uruguayos desde 1950 está al borde de la grandeza. Como la celeste en ese torneo, se quedó a las puertas de los primeros puestos. Tiene algunas novedades bienvenidas, como que cada estadio se presente en dos figuritas y la expansión que “reemplaza” a los jugadores que están en el álbum pero no en las convocatorias definitivas del torneo, y tiene un estilo relativamente sobrio pero vibrante que lo ayuda mucho, aunque parece que Panini no aprendió del error del álbum de 1998 y volvió a apostar a los fondos hechos de pasto que van bien con la temática pero no tanto con el descanso de los ojos. 5. España 1982 El salto a la década de 1980 le hizo muy bien a las obras de Panini: este álbum es más colorido, más vibrante y más atrevido en sus diseños que sus sobrios antecesores. Esta fue la edición del torneo que expandió la competencia de 16 a 24 equipos, lo que hizo que se eliminaran algunos de los segmentos que incluían las primeras ediciones del álbum oficial, y acarreó una de las peores decisiones de la firma italiana, la de asignar a algunas selecciones una sola carilla, embutiendo en cada figurita a dos jugadores, algo que solo dejaría de hacer en 2010. 4. Alemania Occidental 1974 Sobre la base de lo edificado en el álbum anterior (México 70'), Panini se animó un poco más. Hay un repaso histórico del torneo algo más escueto que en su antecesor, pero se agrega mucha información sobre el origen del torneo y sobre los estadios. También se agrega en los 16 equipos el repaso por las Eliminatorias (que se mantiene hasta hoy) y los partidos disputados desde el mundial anterior hasta el inicio de este torneo, en una época en la que selecciones jugaban mucho menos que hoy. Cada selección, además, está representada por una caricatura. La de Uruguay es un gauchito que parece que tiene encima unos gramitos de la que tomaba Maradona. Un elemento curioso es que al final del álbum, además de los 16 clasificados, se incluye un segmento de “los grandes que quedaron afuera” con cuatro jugadores y el escudo de la federación para cada uno. Ahora, un elemento más discutible es el de incluir figuritas para entrenadores y presidentes de las federaciones. También te puede interesar: 10 traspasos más caros de jugadores ecuatorianos de fútbol 3. México 1986 La portada del álbum de 1986 El mundial del mundo unido por un balón tuvo a uno de los mejores álbumes de la historia. Un diseño que exuda ochentosidad, con colores pastel, diagonales, y figuras geométricas (solo mancillado por una tapa que no está a la altura), un repaso por los afiches históricos de la Copa del Mundo y una coqueta presentación de las selecciones, que se asienta cómodamente entre lo elegante y lo recargado en exceso. La selección uruguaya tiene en este álbum una de sus mejores sesiones fotográficas, con la excepción de Carlos “Patito” Aguilera, que parece haber sido retratado en un club nocturno más que en una cancha de fútbol. 2. Rusia 2018 El álbum de su mundial es el más bello de los últimos tiempos. Una tapa hermosa con un diseño grabado, las figuritas brillantes tienen un tono dorado majestuoso, el diseño de las páginas de cada equipo está equilibrado entre lo festivo y lo sobrio, el uso del Photoshop es más discreto y el diseño de las figuritas es redondo, incorporando datos como la fecha de debut en la selección de cada player. A eso se suman algunas incorporaciones bienvenidas: una página repasa los festejos y la fecha de cada clasificación, y se produce el bienvenido regreso después de cuatro décadas del segmento de historia del torneo, con las figuritas de los campeones y de algunos hombres récord de la Copa del Mundo. Lo mejor de Panini en el siglo xxi, y a pocos centímetros de encabezar esta lista. 1. Italia 1990 Puede que no haya sido el mundial en que mejor se jugó (de hecho, tiene el récord de ser el de peor promedio de goles y uno de los que tuvo más expulsiones), pero la superioridad estética de Italia 90 es insuperable. Un torneo emotivo y dramático, que tuvo además la canción más memorable de la historia de la Copa del Mundo, muestra ya desde la tapa del álbum oficial una combinación de modernidad y tradición sublime. Una portada ilustrada magnífica abre las puertas a un interior colorido y vibrante pero que no apabulla. En el álbum con más mullets de la historia, la disposición de los jugadores es algo caótica aunque la cantidad de información se simplificó y eso le viene muy bien. Una serie de figuritas de Ciao, la mascota del torneo le permite sumar puntos extras, a una edición que adopta la forma que el álbum tiene hoy. Fuente: La República