Para 2026, cinco pueblos mágicos destacan como alternativas para quienes buscan experiencias distintas durante el feriado: Yaruquí, Mindo, Alausí, Zaruma y Ayampe. Cada uno ofrece atributos diferenciados que fortalecen su posicionamiento dentro del turismo interno. Yaruquí: tradición vitivinícola en la Sierra Ubicado en la parroquia rural del Distrito Metropolitano de Quito, Yaruquí ha ganado reconocimiento por su producción de vino artesanal elaborado con uva local. Su propuesta combina turismo rural, haciendas históricas y experiencias enogastronómicas que integran tradición agrícola y oferta culinaria. También te puede interesar: Hotel Otavalo obtiene Llave Michelin y entra a la élite hotelera mundial Mindo: biodiversidad y turismo de naturaleza En la provincia de Pichincha, Mindo es uno de los principales referentes de aviturismo en el país. Forma parte del Chocó Andino, una de las zonas de mayor biodiversidad del planeta. El destino ofrece actividades como senderismo, canopy, recorridos por cascadas y observación de aves, atrayendo tanto a turistas nacionales como internacionales. Alausí: patrimonio ferroviario y legado histórico En Chimborazo, Alausí es reconocido por su arquitectura andina y por ser punto de partida del recorrido hacia la emblemática Nariz del Diablo. El cantón combina patrimonio cultural, tradiciones locales y paisajes montañosos que lo convierten en un destino estratégico dentro del corredor turístico de la Sierra centro. Zaruma: ciudad patrimonial y tradición cafetera Declarada Ciudad Patrimonial del Ecuador, Zaruma, en la provincia de El Oro, se distingue por su arquitectura republicana de influencia europea, calles empedradas y miradores naturales. Además, mantiene una fuerte tradición cafetera y minera que forma parte de su identidad histórica y productiva. También puedes leer: Cuenca destina más de USD 700.000 a eventos artísticos y récord Guinness del mote pata en Carnaval 2026 Ayampe: sostenibilidad y turismo costero En la provincia de Manabí, Ayampe se posiciona como un destino costero enfocado en la sostenibilidad y el turismo responsable. Sus playas, reconocidas por el surf, y su cercanía al Parque Nacional Machalilla la convierten en una opción para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y experiencias al aire libre. Más allá del descanso, el Carnaval representa una oportunidad para recorrer destinos con identidad propia y consolidar el turismo interno como un eje de movilidad y conexión territorial. Estos cinco pueblos reflejan la diversidad geográfica y cultural del Ecuador, ofreciendo alternativas que combinan tradición, naturaleza y patrimonio en un mismo feriado. Fuente: Hayat Congress.