La producción de alimentos, la seguridad alimentaria y el cambio climático están intrínsecamente vinculados. Así lo confirma la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que hace foco en las sequías, olas de calor, inundaciones, huracanes y la acidificación del suelo generados por el cambio climático. En el clásico esquema económico de oferta-demanda, hay 5 alimentos a nivel global que han disminuido su producción por el cambio climático y, por consiguiente, aumentado drásticamente su precio:. También puedes leer: Las claves para un uso eficiente del agua en los centros de datos El aumento de desastres climáticos como las olas de calor, las sequías y las inundaciones, se deben en gran medida a los efectos del cambio climático. Estos eventos impactan de lleno en los campos productivos y las plantaciones, disminuyendo la capacidad productiva y generando un aumento de los precios en todo el mundo. Según el Instituto Nacional de Estadística de España (INE), entre los alimentos más afectados debido al cambio climático, se encuentran: Chocolate En África Occidental, las olas de calor, las inundaciones y las sequías han impactado negativamente en las plantaciones de cacao, encareciendo el chocolate en todo el mundo. Estos fenómenos han ocurrido por una combinación entre la variabilidad climática (fenómeno natural) y el cambio climático generado por la actividad humana. Aceite de oliva La ola de calor que afectó a Europa en 2023, impactó de lleno en los olivares. El calor hizo que la producción de aceite de oliva en Europa (que produce el 60% del aceite de oliva de todo el mundo) se redujera a casi la mitad de los niveles normales, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Esto generó un aumento del precio del aceite de oliva en todo el mundo. Café En los países productores de café como Brasil sufrieron las consecuencias de las heladas del fenómeno de La Niña que provocó un gran descenso de las temperaturas y congeló muchas cosechas. ¿Los efectos? El café brasileño aumentó su precio en un 21% en un solo mes. Legumbres Según la FAO, la producción mundial de legumbres ha disminuido desde aproximadamente cinco millones de hectáreas en 1968 a 3.900 millones en 2007, en gran medida, debido al cambio climático. Y su rol esencial como luchadoras contra el cambio climático lo hace aún peor, ya que las legumbres aportan grandes cantidades de nitrógeno, evitando el uso desmedido de fertilizantes y reduciendo así las emisiones de GEI. Frutas frescas El exceso de agua y las sequías arruinan las cosechas de miles de frutas, impactando en el precio global del tomate, el aguacate o palta, el mango y las frutas de hueso como el melocotón o durazno, entre muchas otras. Fuente: Eco News