La visita a estos oasis urbanos de paz y naturaleza es una excusa magnífica para disfrutar de un respiro en la visita de las grandes ciudades que los cobijan. Google Maps acaba de publicar su listado con los parques y jardines que más han interesado a sus usuarios. Es decir, aquellos que son tendencia y cuyo volumen de búsquedas se ha incrementado más en comparación con el año anterior. 10. Bryant Park de Nueva York (EE.UU.) El pequeño pero muy coqueto Parque Bryant de Nueva York es un rectángulo de 3,9 hectáreas de superficie, que se abre en el corazón del Midtown, la zona de negocios más vibrante de Manhattan. Como si fuera un secreto a voces, este jardín de estilo francés está rodeado, casi oculto, entre rascacielos y edificios emblemáticos como la American Radiator Building y el Banco de América, con el New York Public Library, la sede principal de la Biblioteca Pública neoyorquina en el centro. Inaugurado en 1843 como el Reservoir Park, es un oasis urbano, con una fuente en el centro, sillas, mesas, quioscos de comida, parterres en los que tumbarse y un carrusel que le otorgan un atractivo y elegancia por el que obtuvo el sobrenombre de «Petit Luxembourg». Fue totalmente renovado el año 1992, constituyéndose en un espacio de distensión y descanso en pleno centro de Nueva York. Suele acoger conciertos, sesiones de cine al aire libre, clases de yoga y en invierno una pista de hielo. 9. Parque Ibirapuera de São Paulo (Brasil) Este pulmón verde brasileño fue inaugurado 1954 y hoy es el parque urbano más importante y visitado de la populosa San Pablo. Además cuenta con la calificación de «el parque más conocido de Brasil». Destaca por su valor medioambiental y cuenta con diversas edificaciones catalogadas como Patrimonio Histórico de la ciudad. Se localiza entre tres de las avenidas principales de la urbe, lo que facilita el acceso tanto a pie como en transporte público. Cuenta con lagos y fuentes, y se puede descubrir siguiendo diversos itinerarios, algunos temáticos y señalizados, desde históricos, a botánicos, de leyendas o curiosidades. Se puede recorrer siguiendo senderos para bicicletas. También te puede interesar: Nueva Campaña para Inspirar a los Turistas Ecuatorianos a Descubrir Perú 8. Parque de las Rocas Rojas de Colorado (EE.UU.) El parque Red Rocks es un anfiteatro rocoso de Colorado, situado cerca de la localidad de Morrison y de Denver, la principal ciudad de acceso. Su reclamo es una enorme roca vertical, inclinada en su lado izquierdo, que ha sido acondicionada como escenario habitual de conciertos y filmaciones de cine. En diversos eventos sirve de escenario de altura y en otros suele colocarse una grada sobre la roca, e incluye unas gradas al lado, desde las que se tiene una vista privilegiada de la zona alrededor. Estas Rocas Roja contienen registros pétreos que se remontan a hace 160 millones de años, por lo asimismo se han hallado huellas de dinosaurios. La arenisca roja de la cercana Lyons se utilizó para esculpir los asientos, el escenario y otras instalaciones, con el objetivo de crear esta escenografía de roca. 7. Parque Cubbon de Bengaluru (India) En el sur de la India se halla la ciudad de Bangalore, la cuarta más poblada del país, con 8 millones de habitantes. El parque Cybbon forma parte de las antiguas haciendas reales que hoy incluyen el Palacio de Bangalore, edificado en el siglo XIX y diseñado inspirándose en el castillo de Windsor de Inglaterra, y el Palacio el Sultán Tipu, una estructura de teca del siglo XVIII. Este espacio verde integra afloramientos naturales de roca con matorrales de árboles, bambúes, parterres de césped y senderos decorados con rosales, fuentes y esculturas. Estos caminos acercan a las instituciones de la ciudad que se engloban en el espacio, como el Iyer Hall, que alberga la Biblioteca Central de la ciudad, la Galería de Arte Venkatappa, el segundo mayor Acuario de la India. 6. Parque de Nara (Japón) A este hermoso lugar se le conoce como «el parque de los ciervos de Nara», donde más de 1.200 de estos pequeños cérvidos, considerados «mensajeros de los dioses» por la religión sintoísta, viven en libertad. Además de ser un símbolo están considerados un tesoro natural. Situado en la ciudad que da nombre a una prefectura nipona asentada en el corazón del país, el Parque Nara reúne lagos, construcciones tradicionales y arboledas de diversos tipos como los cerezos, cuya floración en primavera dibuja imágenes bellísimas. Fundado el año 1880, es uno de los parques más antiguos del país. Incluye atracciones imperdibles, como el Museo Nacional de Nara, el Santurio Kasuga Taisha y los templos Kofukuji y Todaiji. Este último está considerado el edificio de madera más grande del mundo y da cobijo a la estatua del Gran Buda Daibutsu, de 15 m de alto.También puedes leer: Ciudades a las que les sienta fenomenal la Navidad 5. Villa Borghese de Roma (Italia) Este parque ajardinado situado en la colina que domina el barrio del Pincio es el equivalente romano al Central Park de Nueva York o al St. Jame's Park londinense. Sus 80 hectáreas –es el tercer mayor parque romano–, que se abren al final de la comercial Vía Véneto, ofrecen a los ciudadanos la oportunidad de pasear, ir en bicicleta, montar a caballo o practicar deportes en pleno centro de la ciudad, entre grandes zonas verdes, estatuas, fuentes y templetes neoclásicos. Los jardines de la Villa Borghese, con rincones de estilo italiano e inglés, incluyen un lago artificial y un anfiteatro a la sombra de los árboles. Entre los edificios más importantes abrazados por estos jardines se hallan la Galería Borghese, hoy una magnífica pinacoteca instalada en un palacio de inicios del siglo XVII, que muestra obras desde Caravaggio a Rafael y Bernini, y la Villa Giulia, soberbio ejemplo de arquitectura renacentista, que alberga una de las colecciones más importantes del arte etrusco y prerromano. 4. El Retiro de Madrid (España) Las 118 hectáreas de este histórico parque son el principal pulmón verde de la ciudad y un oasis de paz para muchos madrileños y visitantes. El espacio se empezó a crear en el siglo XVII por orden del conde-duque de Olivares, entonces consejero del rey Felipe IV. Además de sus zonas ajardinadas acoge bellos palacetes, áreas de paseo y lagos por los que se navega en pequeños botes. Muy cerca, en el Paseo del Prado, también se puede descubrir el Real Jardín Botánico, uno de los más antiguos de España inaugurado en 1775, que cobija una muestra de plantas de todos los continentes. El Parque del Buen Retiro está sembrado de monumentos de mármol, fontanas como la Egipcia y edificaciones icónicas omo el Palacio de Cristal (1887), o el de Velázquez (1883), que suele usarse para exposiciones, lo mismo que la llamada Casa de las Vacas, en el norte del estanque. Lo idóneo es dejarse sorprender por rincones secretos y la abundante vegetación de este edén de paz en plena ciudad. 3. Hyde Park de Londres (Reino Unido) El Hyde es el mayor de los cuatro grandes parques reales de Londres. Su origen se remonta a un coto de caza que fue cedido por la Abadía de Westminster, propietaria de los terrenos desde la Edad Media, a Enrique VIII en 1536, aunque no fue de visita libre hasta 1637. Su acceso más monumental es por la gran Puerta Decimus Burton, que incluye el Arco de Wellington. Al oeste enlaza con Kensington Gardens y las mansiones del barrio homónimo. Y al sur se sitúa la zona de museos inaugurados en el siglo XIX, principalmente el Victoria & Albert Museum y los de Historia Natural y Ciencias. El paseo por este emblemático parque londinense incluye los lagos The Long Water y Serpentine, enmarcados por multitud de senderos en los que se abren parterres verdes y arboledas. En 1851 fue elegido para albergar la Gran Exposición para la cual se construyó el Palacio de Cristal. Como curiosidad, Hyde Park era un escenario habitual de duelos de honor típicos del siglo XVIII, y cuenta con uno de los Speaker's Corners («rincones de oradores») más famosos de la ciudad, un elemento fundamental del parque desde 1872. A finales del siglo XX ya contaba con más de 9.000 olmos, limas y arces. Actualmente incluye dos hectáreas de invernaderos y senderos decorados con estatuas y esculturas monumentales como Rima, obra de Jacob Epstein.También te puede interesar: 8 restaurantes para cenar en Navidad, según Sociedad Gourmet 2. Central Park de Nueva York (EE.UU.) Central Park es un auténtico oasis urbano cerrado al tráfico rodado, del que se puede disfrutar en todas las épocas del año. El gran pulmón verde neoyorquino abrió al público en 1858. Su diseño fue obra del paisajista Frederic Law Olmsted, quien se propuso proporcionar un lugar de ocio para los habitantes de la ciudad. Más de 20.000 obreros trabajaron en él, 10 millones de carretadas de tierra y piedras fueron necesarios y 4 millones de árboles se utilizaron para transformas las aguas pantanosas situadas en el centro de Manhattan en el gran pulmón verde neoyorquino. Actualmente cuenta con 340 hectáreas que albergan decenas de senderos que suman hasta 150 km, así como lagos artificiales, cascadas, praderas y pistas deportivas. Los paseos en calesas son una imagen repetida múltiples veces en películas y videos. Entre sus monumentos destacan el Bow Bridge, un puente que debe su nombre en inglés a sus líneas onduladas. Mide 18 m y fue uno de las primeras pasarelas instaladas en el parque. Un punto de cita habitual es el Bethesda Terrace, con una impresionante fuente de dos pisos (1859) en el centro. Otro lugar icónico es el mosaico Imagine, en Strawberry Fields, un homenaje a John Lenon, situado justo frente al edificio Dakota donde vivía y frente al cual fue asesinado. El mirador Belvedere, de 1869, ocupa la parte más elevada del parque. En uno de los laterales de su rectángulo se erige The Met, el Metropolitan Museum of Art, uno de los mejores museos del mundo, que fue abiero en 1870. Este parque está inscrito en el Registro Nacional de Lugares Históricos, en el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y en la Lista de Monumentos de la ciudad. 1. Parque Güell de Barcelona (España) El famoso parque barcelonés fue diseñado por el arquitecto y maestro del modernismo, que lo diseñó con una idea innovadora de residencial ajardinado y con líneas fantasiosas. El Park Güell ocupa el primer puesto del ránking de búsquedas creado por Google Maps. Declarado Patrimonio de la Humanidad y Bien Cultural de Interés Nacional, corona la colina de Collserola, una de las que enmarcan Barcelona. Fue ideado como zona para vivir, por encargo del empresario Eusebi Güell, uno de los mecenas del arquitecto. Gaudí incluyó reminiscencias mágicas y religiosas por todo el parque, construido entre 1900 y 1914, aunque no abrió como espacio público hasta 1926. La entrada la enmarcan dos pabellones que estaban destinados a viviendas de los guardas de la urbanización. Destacan la escalinata central del Dragón, con la cabeza de uno de ellos creada con el típico revestimiento cerámico del modernismo catalán. Más arriba hay otra escalinata que conduce a la Sala Hipóstila, un bosque de 86 gruesas columnas que soportan una plataforma que ejerce de mirador sobre la ciudad, con su reluciente banco de cerámica que asemeja una larga y sinuosa serpiente. Incluye otro misterioso laberinto de columnas. Finalmente, no se llegaron a edificar todos los pabellones que estaban previstos. Los que sí perviven acogen, por ejemplo, la Casa-Museo de Gaudí, donde vivió el arquitecto desde 1906 hasta su muerte or accidente en 1926. Fuente: Viajes National Geographic