A la hora de elegir el destino de nuestro viaje, hay gente que busca lugares con playas paradisíacas; otros prefieren montañas o selvas que les aporten buenas dosis de caminatas y aventuras; y los urbanitas buscarán ciudades que ofrezcan una buena combinación de oferta cultural, gastronomía y ocio. Quizá éstos sean los grupos más identificables, pero hay muchos otros y, entre ellos, encontramos a aquellos que sienten algo especial cuando recorren lugares históricos sobre los que han devorado libros, o visto documentales, de forma apasionada. Durante siglos, arqueólogos e historiadores han trabajado duro para desentrañar los secretos con los que el hombre ha ido dejando su huella en nuestro planeta. Con su esfuerzo han logrado que muchos podamos disfrutar de viajes que van más allá de lugares, paisajes o gentes que lo habitan. Son auténticas experiencias vitales que nos trasladan a otras épocas. A continuación, presentamos los 5 lugares perfectos para los amantes de la Historia. 1. Machu Picchu, Perú El halo de misterio y heroísmo que rodea a esta ciudad inca, situada entre los promontorios de las montañas de Machu Picchu y Huayna Picchu, ha dado lugar a multitud de leyendas desde que se descubrieran sus ruinas al mundo occidental, a principios del siglo XX. Se trata de una ciudadela de piedra, donde se encuentran numerosas edificaciones religiosas y casas nobles que indican que pudo ser utilizada como residencia de altos mandatarios incas. Cuando los españoles conquistaron la cercana y poderosa Cuzco, muchos incas buscaron refugio en Machu Picchu, erigiéndose como último bastión de resistencia. Su historia, junto con su impactante entorno natural, ha hecho que se convierta en uno de los destinos más famosos del mundo. Si tenéis tiempo suficiente, lo mejor es complementar vuestra visita con la ciudad de Cuzco y la legendaria caminata conocida como el Camino Inca. 2. Lalibela, Etiopía Etiopía es un tesoro histórico que está totalmente infravalorado a nivel mundial. Aunque el número de visitantes aumenta cada año, son muy pocos los que se aventuran a descubrir un país que tiene el honor de ser el único en África que no sufrió la colonización en europea, haciendo de su cultura un icono único en todo el continente negro. La joya de la corona etíope es la ciudad de Lalibela. Levantada a 2600 metros sobre el nivel del mar, entre inhóspitas e inaccesibles montañas, tiene la particularidad de poseer un gran número de iglesias cristianas excavadas en la roca. La mayoría de ellas fueron construidas entre los siglos XI y XIII, nada de extrañar, teniendo en cuenta que el cristianismo llegó a Etiopía en el siglo IV. Bet Maryam (la más antigua), Bet Abba Libanos y Bet Danaghel son sólo algunos ejemplos de una historia que permanece oculta a gran parte del mundo occidental. También te puede interesar: Los mejores lugares del mundo para vivir 3. Playas de Normandía, Francia No verás catedrales u otras grandes y trabajadas edificaciones en las playas de la costa francesa de Normandía. Sin embargo, la importancia y el simbolismo histórico aquí se pueden comparar a la de los lugares más emblemáticos del globo. La Segunda Guerra Mundial, el conflicto más sangriento e importante de la historia, tuvo su giro final tras el desembarco de las tropas aliadas, el 6 de junio de 1944, en las playas cuyos nombres en clave eran Utah, Omaha, Juno, Gold y Sword. Los acantilados y los magníficos colores se unen a los museos y monumentos levantados en la zona para crear un lugar que un amante de la historia no puede obviar. 4. Los templos de Angkor, Camboya Devorados por la frondosa selva camboyana se encuentran los templos budistas que son la prueba viva del dominio y grandiosidad de la dinastía asiática de los khmer. Angkor fue levantada en el siglo XII y se dice que puedo llegar a albergar a una población de casi medio millón de personas en sus más de 200 kilómetros cuadrados. La mejor forma de visitar sus decenas de templos de todos los tamaños es llegando a la cercana ciudad de Siem Riep y alquilar una motocicleta. 5. La gran pirámide de Guiza, Egipto La gran pirámide de Guiza es la más antigua de las declaradas Siete Maravillas del Mundo. Se cree que fue edificada entorno al año 2570 AC, por orden del faraón Keops. También te puede interesar: 8 lugares del mundo que debemos proteger antes de que sea demasiado tarde Todavía hay muchos que se preguntan cómo pudo hacerse un trabajo así en aquellos tiempos. Son más de dos millones los bloques de piedra que se utilizaron en esta obra de dimensiones colosales. Uno siente cierto temor y respeto cuando tiene la oportunidad de visitar las cámaras del rey y la reina. Un símbolo de la humanidad en medio de un paraje desértico que le añade belleza terrenal. Fuente: Skyscanner