Mientras el mundo habla de coches voladores y mayordomos robóticos, aquellos que pueden resolver problemas del mundo real están captando el interés de los inversores actuales. En 2024, eso significa empresas que prioricen no sólo las ganancias, sino también la responsabilidad ambiental y social. 1. Kilimo: eficiencia hídrica impulsada por IA en la agricultura Se estima que entre el 50% y 70% del agua del agua extraída en América Latina y el Caribe se desperdicia por evaporación, fugas y otras causas. Mientras que las prácticas desagradables y el cambio climático absorben nuestros recursos hídricos, el crecimiento demográfico, la urbanización y los patrones de consumo amplifican la demanda de agua. También puedes leer: Cómo adaptar la comunicación sobre sostenibilidad según el tipo de país 2. Bottleplus: Agua con gas, sin desgaste de PET Aunque es importante minimizar los productos químicos en la tierra para mantener fresca nuestra agua, la forma en que la envasamos es igual de contaminante. Desde la primavera de 2020, Linus y Christian, los emprendedores detrás de Bottleplus, están embarcados en la idea de prohibir las botellas de PET en el consumo de agua con gas. Ofreciendo una botella con carbonizador integrado, análoga a las exitosas máquinas de hacer gaseosas para uso doméstico, el equipo consiguió que el agua potable pudiera burbujear siempre por sí misma, de forma práctica y ecológica. 3. Fracttal: el mantenimiento inteligente también es sostenible Lo siguiente en lo que debemos pensar es en el impacto medioambiental de las máquinas que crean nuestros productos. Aún sin conocerse, y con diferentes experiencias profesionales y enfoques del mundo de la gestión del mantenimiento, Christian Struve y Alejandro Pérez habían identificado la misma necesidad y tenían una idea común sobre cómo resolverla. Para llevar las prácticas de mantenimiento de maquinaria al siguiente nivel, sus plataformas Fracttal ayudan a las empresas a garantizar que los equipos se utilicen de manera óptima. 4. Allie: menos tiempo de inactividad, menos consumo de energía. Otra de las empresas destacadas cuando se trata de predecir el comportamiento es Allie. Los fundadores Alex Sandoval y Nicolas DeGiorgis reconocieron que el tiempo de inactividad en la industria manufacturera es un problema de 1.5 billones de dólares, y también un alto costo para el medio ambiente. 5. Fairphone: Los teléfonos pueden hacerlo mejor Con la automatización que conecta los sistemas al software de análisis, controlar el tiempo de inactividad de la maquinaria es cada vez más sencillo, pero hay que hacer más para garantizar que los empleados descansen y trabajen en mejores condiciones. 6. Everlane: transparencia radical en la moda Everlane está revitalizando la industria de la moda, permitiendo a los consumidores ver el verdadero coste de cada prenda que fabrican. Esta transparencia radical incluye materiales, mano de obra y costes de transporte. 7. Transmetrics: reducción de la huella de carbono de los mensajeros Al reducir la huella de la moda en la carretera (y la de otras empresas de transporte), las empresas de mensajería concienciadas con el carbono que implementan Transmetrics pueden reimaginar la entrega con rutas optimizadas, rendimiento de los conductores y uso de la capacidad. 8. Scania: alternativas energéticas para conducir de forma sostenible Hablando de agotamiento del conductor, Scania ha sido uno de los primeros en probar camiones autónomos en carretera abierta por toda Suecia. La mejora de la seguridad es un factor importante, ya que elimina los errores humanos y la fatiga del conductor para reducir en gran medida el riesgo de accidentes. 9. Type One Energy: energía de fusión limpia A mayor escala, el trabajo de Type One Energy sobre la fusión ofrece una alternativa energética a la electricidad que alimenta la red. El grupo aplica métodos de fabricación avanzados, física computacional moderna e imanes superconductores de alta temperatura (HTS) para desarrollar un sistema de energía de fusión estelar competitivo, es decir, energía limpia. 10. Schneider Electric: compensación de las emisiones de carbono y apoyo local Schneider Electric aborda la sostenibilidad de frente. Es líder mundial en gestión de la energía y automatización, con el objetivo de ayudar a las empresas y organizaciones a minimizar su huella medioambiental. Su innovador software EcoStruxure automatiza este proceso, optimizando el uso de la energía y reduciendo las emisiones de CO2. 11. Algenesis: Ciencia para bienes de consumo más ecológicos. Algenesis no es la típica empresa de ciencia de materiales. Su misión es curar al planeta de los daños causados por los plásticos basados en combustibles fósiles. Su equipo de científicos trabaja en el primer plástico del mundo de alto rendimiento, renovable y completamente biodegradable fabricado a partir de plantas. También puedes leer: ¿Por qué los corales en todo el mundo se están volviendo blancos? 12. Credibl: Despídete del lavado verde Cada vez son más las empresas concienciadas que buscan diferenciarse del resto, impulsar un impacto positivo y crear valor a largo plazo para todas las partes interesadas. Credibl ayuda a las empresas con estos objetivos, desmantelando el greenwashing con sus innovadoras herramientas de análisis de datos y garantizando que las marcas hablen de sostenibilidad. 13. Gramener: Proteger la biodiversidad con datos A medida que los requisitos de información ESG se hacen más estrictos, las estrategias ESG basadas en datos ayudan a las empresas a tomar decisiones informadas, mejorar su impacto ambiental y satisfacer las expectativas de las partes interesadas. 14. IBM Cloud: centros de datos más ecológicos El informe Impact de IBM señala los planes del gigante tecnológico en materia de nube híbrida y otras tecnologías para ayudar a los clientes a gestionar sus riesgos relacionados con el clima. 15. Iron Mountain: asegurando los activos de datos de forma sostenible Iron Mountain, líder mundial en servicios de almacenamiento y gestión de la información, en el que confían más de 225,000 organizaciones de todo el mundo, protege y amplía el valor de los activos digitales. Fuente: Entrepreneur