La elegancia, sutil equilibrio entre distinción y clasicismo, es una de las señas de identidad de los relojes Longines. Un pilar de la marca desde sus orígenes, la elegancia inspira de forma invariable las líneas, las formas y los materiales de nuestros relojes. Expresada a través del eslogan «Elegance is an attitude» («La elegancia es una actitud»), este valor forja la excelente reputación y la imagen de Longines en el mundo. Longines tiene su sede en Saint-Imier desde 1832. Su experiencia relojera refleja una fuerte devoción a la tradición, la elegancia y el rendimiento. Heredera de una larga experiencia en calidad de cronometradora de campeonatos mundiales o socia de federaciones internacionales, la marca Longines, famosa por su elegancia y sus relojes, es miembro del Swatch Group S.A., primer fabricante mundial de productos relojeros. Con un reloj de arena alado como emblema, la casa Longines está implantada en más de 150 países.