Esta es una historia real que me lleva a reflexionar sobre algunos datos curiosos que han arrojado las encuestas realizadas por PwC, como: No es fácil satisfacer las necesidades individuales y al mismo tiempo, seguir creando valor a largo plazo a clientes, inversores y colaboradores. También es difícil administrar modelos de trabajo híbridos, cuando lo que funciona hoy puede no funcionar mañana. Un lugar de trabajo en constante evolución necesita de personalizar una combinación innovadora de políticas y beneficios, tecnologías y experiencias que hagan sentido para su organización y haga que la estrategia de personal sea real y duradera. Al pensar en el futuro, asegúrese de tener en cuenta las preferencias y elecciones de sus empleados. La mayoría de los colaboradores de hoy tienen nuevas expectativas sobre la autonomía y quieren que continúen las políticas flexibles de trabajo a distancia. Pero no existe un enfoque único para todos. Habrá que encontrar la combinación adecuada, desarrollando estrategias que lo ayudarán a atraer y retener grandes talentos, así como a aumentar el compromiso de manera que impulsen una productividad y un rendimiento más sostenible. El trabajo remoto necesitará de inversiones continuas en tecnología, la colaboración virtual se convertirá en una parte integral de la experiencia de los empleados. La pandemia deL Covid-19 reforzó la necesidad de que las organizaciones tengan lugares de trabajo adaptables y flexibles que inspiren la creatividad, la colaboración y la comunidad. Algunas compañías se encuentran trabajando en una estrategia de reducción o cambio de sus instalaciones para seguir satisfaciendo las demandas en constante cambio de su fuerza laboral. No es raro escuchar de alguna compañía que ha cerrado su oficina en ciudades donde no tienen su matriz, para contratar espacios de coworking, o que de tres pisos se han reducido a dos pisos y rotando a los equipos que asistan físicamente a la oficina; esto sin lugar a duda representa una disminución en costos para la organización. Otra opción es la de contratar una oficina dedicada a un proyecto específico por un periodo de tiempo determinado. Sea cual sea la estrategia inmobiliaria requiere también de un cambio de cultura y de confianza en que los colaboradores elijan dónde y cuándo prefieren trabajar. Una nueva tendencia, quizá la más importante y la que le deben de poner foco las compañías, es que los colaboradores quieren trabajar para organizaciones con un fuerte propósito y compromiso con ESG (Environmental, Social and Governance, por sus siglas en inglés). La estrategia ESG de una empresa abarca muchas áreas de la organización, lo que requiere que múltiples funciones trabajen juntas hacia objetivos comunes. De acuerdo a la encuesta de PwC PwC Global Consumer Insights Pulse Survey, diciembre 2021, los consumidores tienden a comprar marcas o contratar servicios a empresas que: Tiene sólidos valores de empresa y se compromete a hacer lo correcto. Está apoyando a las comunidades locales. Asume la responsabilidad del bienestar del personal. Le está ayudando a tomar decisiones de estilo de vida mejores/más saludables. Produce artículos con un origen rastreable y transparente. Produce productos biodegradables/ecológicos. ESG no solo está asociado a cuestiones ambientales como el cambio climático y la escasez de recursos. Estos elementos son muy importantes, sin duda, pero el concepto va mucho más allá. ESG cubre, además, cuestiones sociales, como emisiones de carbono, gestión del agua y los residuos, abastecimiento de materias primas, vulnerabilidad al cambio climático, diversidad, equidad e inclusión, gestión laboral, privacidad y seguridad de los datos, relaciones comunitarias, gobierno corporativo, ética empresarial, protección de la propiedad intelectual, por lo cual, no solo será necesario considerar estos aspectos para atraer consumidores, sino también inversores y talento. Traduciéndolo a la compañía y a la visión del empleado, la empresa es una marca, las personas quieren sentirse parte de algo más grande, si hay consumidores que prefieren comprar otros productos impulsados por aspectos ESG, o si hay inversores que prefieren comprar y/o invertir en empresas que mantengan iniciativas ESG, debemos también pensar en lo que los colaboradores o nuevas contrataciones quieren. El futuro es ahora, desarrollar políticas flexibles, crear espacios de trabajo colaborativos e implementar estrategias EGS de cara al empleado, sumando a la confianza, autonomía, respeto, elección, comunicación, propósito, es lo que buscan los colaboradores en sus líderes y empleadores. Por _ Claudia Brandon, Gerente de Consultoría en Recursos Humanos de PwC Ecuador.