En este contexto, Adecco presenta un análisis completo sobre las aplicaciones en que la IA puede ser útil en el ámbito laboral, así como en los aspectos en los que no podrá reemplazar a la mano del hombre, con el objetivo de desvirtuar y aclarar varios mitos y miedos que se han generado en torno a esta tecnología. “Si bien, existen muchos estudios globales que señalan que la IA desaparecerá varios puestos de trabajo en el mundo, pero también se estima que para el 2025, podrá crear nuevas oportunidades de empleo, con 97 millones de nuevos puestos. Lo importante en este escenario es identificar cómo aprovecharla de manera estratégica, y el desafío de las áreas de recursos humanos ahora es saber cómo aplicarla en sus procesos del día a día”, explica Sebastián Lima, director nacional de Calidad y Servicio de Adecco Ecuador.También te puede interesar: 5 puestos de trabajo amenazados por la inteligencia artificial jueves 12 octubre 2023 Beneficios de la IA para el mercado laboral Permite ejecutar instrucciones de manera eficaz y rápida: Con la inversión en una tecnología de punta, la IA es capaz de ejecutar tareas, aunque todavía no es capaz de identificar e iniciar nuevas tareas por sí sola. Automatiza tareas repetitivas: “Libera el tiempo para que un colaborador pueda concentrarse en actividades de mayor valor”, explica el especialista. Recluta un volumen masivo de candidatos: En los recursos humanos permite a los reclutadores de talento, seleccionar y reclutar nuevos prospectos laborales, filtrando currículums de manera eficiente e identificando candidatos que cumplen con los criterios específicos del puesto. Eficiencia y precisión: Reduce errores humanos en espacios técnicos, de forma, mejorando la calidad del trabajo. La IA puede servir de apoyo para que el trabajador pueda ser más eficiente, haciendo su trabajo más perfectible. Satisfacción de los trabajadores: Mejora directamente la productividad de los empleados al automatizar las tareas redundantes, indirectamente ayuda a aumentar el sentimiento de satisfacción laboral de los empleados. Reducción de costos operativos: Promueve evaluaciones justas y basadas en datos, facilitando la identificación de áreas de mejora y reconocimiento. Qué no puede reemplazar la IA Mientras que la tecnología sigue avanzando y transformando el mercado laboral, los humanos mantienen un rol insustituible en diversas industrias.También puedes leer: Siete cursos de Google para aprender sobre inteligencia artificial desde casa Empatía: Nada puede sustituirla, ya que una máquina no tiene la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de los demás, mientras que una persona tiene la sensibilidad para identificar cómo se siente otra persona y tratar de ponerse en su situación. Iniciativa: El don de la iniciativa propia que da la capacidad de ser proactivos es algo que una máquina no podrá sustituir en el ámbito laboral. Creatividad: De la misma forma, una persona creativa ayuda a su empresa a pensar en grande de una manera única, inédita. Es en este contexto, donde se crean nuevos productos, surgen nuevas iniciativas y se producen los grandes avances. Va de la mano con el crecimiento económico, elevando, por ejemplo, el nivel de rentabilidad en las ventas. Trabajo en equipo: Los trabajadores que trabajan de manera positiva en equipo saben unir esfuerzos para impulsar a la empresa hacia un objetivo común. Es importante que el espacio laboral sea colaborativo, esta percepción ayuda a que se involucren más en las actividades laborales. Adaptabilidad: Las personas tienen la capacidad de adaptarse a nuevos entornos, las máquinas, en cambio, están programadas para desempeñar funciones específicas. Si un cambio en el sector exige una transformación operativa inmediata, la empresa tendrá que asumir el costo de rediseñar o sustituir su tecnología. Comprensión del entorno: Un humano entiende los factores y circunstancias de la empresa en su contexto de la vida real, mientras que una máquina no dispone de esos datos externos. Conciencia, moral y ética: La toma de decisiones que involucran juicio moral y ético, especialmente en situaciones complejas y ambiguas, requieren la intervención humana para asegurar que se consideren los valores y principios éticos. Pensar “fuera de la caja”: Aunque la IA puede ser programada para realizar tareas, la intuición y la capacidad para innovar y pensar "fuera de la caja" son aspectos intrínsecamente humanos que la IA no puede replicar completamente” asegura Sebastián Lima. A pesar que la IA está transformando múltiples sectores y amenaza con automatizar ciertos trabajos, también está creando nuevas oportunidades laborales. El impacto en la sociedad de la IA es innegable y el entorno está cambiando muy rápido, aunque todavía faltan años para que la tecnología tenga consecuencias más fuertes en el mercado laboral. Fuente: Adecco