Estas dos acciones se traducen en un éxito temprano en su gestión. El problema es que al asumir estos roles de alta dirección lo que menos tienen es tiempo para enfocarse en estos dos temas. También puedes leer: Las 4 series que Bill Gates recomienda para mejorar en el trabajo Esto se debe a que la información que reciben llega con mayor rapidez. Y su cargo les exige también mayor rapidez en sus decisiones. Además, al llegar a estos espacios, más gente en la empresa requiere de tu tiempo para reuniones, análisis y toma de decisiones en diversos temas. Además, está el factor de adaptarse al cargo per se. En caso de que se haya contratado a un CEO de fuera de la compañía, este necesita tiempo para adaptarse a la nueva cultura. Y tiene también una curva de aprendizaje para conocer al equipo, reconocer a los colaboradores que pueden ser más cercanos a su visión y gestión, entre otros. Incluso en los casos en los que el nuevo CEO es alguien que ascendió de dentro de la empresa, el ritmo puede ser mucho más acelerado en comparación a lo que estaban acostumbrados. No tienen el mismo nivel de exigencia una Dirección Ejecutiva que la de una división. Y en los dos casos –ascenso interno o contratación externa–, el nuevo líder debe gestionar una exposición intensa y, en algunos casos, expectativas poco realistas impuestas por sí mismo y por el entorno. Y en estos escenarios, los nuevos líderes no pueden hacer mucho por evitar los problemas. Pero sí tienen opciones para controlar cómo reaccionan ante ellos. Frente a un nuevo ritmo acelerado –en el que la tendencia es cometer errores, precisamente por la velocidad de sucesos y decisiones– una opción que recomienda el Harvard Business Review es llevar un journal personal. La lógica de esto va de la mano de una reflexión del filósofo francés Blaise Pascal: “todos los problemas de la humanidad provienen de la incapacidad del ser humano para sentarse solo y en silencio en una habitación”. Y el remedio ante esto –al menos para los altos ejecutivos– es llevar este registro personal, ya que el mejor pensamiento surge de la reflexión estructurada, la cual se logra con un journal personal. También puedes leer: "Regla de dos pizzas" la técnica especial que Jeff Bezos utiliza para maximizar la eficiencia Una de las razones principales para llevar un journal personal es que existen pruebas de que la repetición de acontecimientos en el cerebro es esencial para el aprendizaje. Si bien el cerebro registra y retiene lo que sucede en el momento, el aprendizaje de lo vivido ocurre después del hecho, durante períodos de reflexión tranquila. Otro punto a favor es que en el momento que se toman las cosas con calma y se las reflexiona es posible ser más creativos para resolver los problemas. Muestra de esto es la técnica del “método de la segunda solución”. Un tip importante al momento de llevar el journal personal es que este registro deje constancia de lo sucedido. Pero también de cómo el ejecutivo reaccionó emocionalmente ante el suceso. Escribirlo va a aportar claridad y ayudar a poner las cosas en perspectiva. Además, en ciertos casos sirve como una forma de ensayo mental para prepararse para cuestiones especialmente delicadas sobre las que no hay con quién hablar. Y otras consideraciones a tomar en cuenta para hacer que este journaling sea más efectivo son: Que las notas se tomen lo antes posible luego del evento Esperar más de 24 horas es sacrificar la especificidad de los detalles Comenzar con el resultado o suceso principal Enumerar las razones principales que desencadenaron el suceso Preguntar (de ser posible más de una vez) ‘¿por qué?’ a las causas fundamentales Finalmente, la idea de llevar este diario o registro es generar espacios de reflexión. Y reducir el ritmo para maximizar el aprendizaje. Por ello, lo recomendable es llevar este registro en un cuaderno y hacerlo a mano. Si bien hacer este registro en un ordenador o iPad podría resultar “más eficiente”, ese no es el objetivo de este ejercicio. Fuente: HBR