Por primera vez en la historia del país, Ecuador fue protagonista en una de las pasarelas más importantes del mundo: el New York Fashion Week (NYFW). La edición especial “Egalitarian Weaves – Mitad del Mundo” llegó con una propuesta innovadora en el Palacio de Cristal del Parque Itchimbía, en Quito, un evento que fusionó lo mejor de la tradición ecuatoriana con la vanguardia del diseño internacional. Un sueño que empezó hace más de una década La historia de este proyecto comenzó mucho antes. Desde 2012, Pablo Javier Vinueza Molina, CEO de Montecristi New York City, empezó a construir puentes entre Ecuador y el mundo de la alta moda. “Han sido muchos años de trabajo, desde que comenzamos a colaborar con Getty Images. La idea siempre fue traer la alta moda y la alta costura a Ecuador, fusionándose con nuestros tejidos ancestrales y nuestra cultura”, enfatiza Pablo. Ese sueño de llevar al Ecuador a las ligas mayores de la moda internacional encontró un aliado estratégico en Erik Rosete, CEO de Art Hearts Fashion, uno de los principales escenarios de la Semana de la Moda de Nueva York. “He conocido a Pablo desde hace muchos años, incluso nos ha acompañado en la Semana de la Moda de Nueva York”, cuenta Erick. “Él siempre decía: ‘Este evento tiene que estar en Quito, en Ecuador’, para mostrar cómo las culturas pueden unirse y crear algo especial”. También te puede interesar: Ranking Financiero, un análisis a todo el sector Kitu Galería: el espacio donde la moda cuenta historias La alianza tomó fuerza gracias a Kitu Galería, un proyecto cultural liderado por Catalina Rodas, que desde 2024 trabaja en la preservación de la memoria histórica y la sabiduría ancestral ecuatoriana desde una economía circular y creativa. “Los sombreros Montecristi NYC, por ejemplo, más que accesorios son obras de arte que representan nuestra identidad”, explica Catalina. “Trabajamos para rescatar el valor artístico de las piezas, y eso nos permitió llegar al New York Fashion Week como galería y como marca”. Este encuentro de visiones y talentos permitió reunir a diseñadores, modelistas, productores y marcas locales e internacionales, bajo un concepto que redefinió el propósito de la moda: “Egalitarian Weaves”, donde los tejidos igualan y unen a las personas. La gran noche: tradición y sostenibilidad en pasarela El evento contó con la participación de diseñadores nacionales como Baronesa Hats, Idol Jose, Merlin, Catel y la renombrada Giannina Azar. Las colecciones sorprendieron por su creatividad, pero también por su compromiso con la sostenibilidad. “Este evento es la muestra de lo que se puede lograr con visión y colaboración”, destaca Pablo. “Es la moda como un puente cultural, donde la tradición y la innovación se abrazan”. Marcas que formaron parte del evento: Maya Diseño y Moda La colección Maya Diseño y Moda creada por María Ángeles Hernández utiliza materiales reciclados y cuero de aviones, lo que refleja su compromiso con el medio ambiente. “Trato de darle una segunda vida a todo”, destacó la diseñadora, quien, desde su infancia se inspiró en la recolección de objetos para transformar la moda en una herramienta de cambio social. Baronesa Hats Por su parte, Cristina Morrison, conocida artísticamente como Baronesa, presentó su colección de sombreros con un toque bohemio y sofisticado, una de las piezas fundamentales de su marca. Además, destacó la importancia de realizar estos eventos como manera de promover el talento local y fortalecer la economía y el turismo. “Es esencial seguir impulsando espacios que permitan visibilizar nuestra moda”, subrayó. El New York Fashion Week “Egalitarian Weaves” - Edición Mitad del Mundo marcó un antes y un después, no solo por ser la primera vez que el país acogía un evento de esta magnitud, sino porque dejó claro que la moda es mucho más que tendencias: es identidad, es cultura, es arte vivo.