Además, son el único punto de contacto entre el vehículo y el suelo. En ese sentido, Malena Torres, Jefe de Producto de Continental Tire Andina, sostiene que la seguridad es el elemento más importante y define que una llanta sea de calidad. “La calidad de una llanta incide, sobre todo, en una buena capacidad y distancia de frenado así como en una buena maniobrabilidad que permita superar cualquier obstáculo existente en el camino que pueda generar algún tipo de accidente de tránsito”, explica. La experta precisa que existen otras características importantes que inciden en el buen desempeño de una llanta, como son: Durabilidad Nivel de confort Ahorro de combustible Generación de ruido Sin embargo, Malena afirma que, dentro del mundo de las llantas, existe un “conflicto de desempeño” y consiste en que al mejorar un elemento del neumático, necesariamente se va a tener que sacrificar otro. “Tenemos, por ejemplo, el caso de que si existe una llanta que tenga un buen nivel de adherencia y frenado, esencialmente se debe reducir la capacidad del kilometraje”, señala. “Una llanta de calidad se define por el equilibrio de prestaciones que se logra en el desarrollo del neumático para así brindarle a los usuarios un producto que cubra sus necesidades”, resalta Torres. Ecuador, país exportador de llantas de calidad Nuestro país se destaca por ser un importante productor de llantas. Según el Boletín Estadístico y de Autopartes de la Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana (Cinae), hasta junio de 2022, el 73,2% de las exportaciones de autopartes fabricadas en Ecuador fueron neumáticos, una clara evidencia de que este producto nacional es de excelente calidad y con gran acogida en grandes mercados como el de Estados Unidos, y otros países de la región como Colombia, Chile, Perú y Venezuela. Cuidado de llantas Presión de aire: Este aspecto es muy importante para conservar la vida útil de las llantas, ya que también influyen en el consumo de combustible. Por ello, es importante revisar la presión de todas las llantas regularmente y lo recomendable es hacerlo, por lo menos, cada semana, cuando las llantas estén frías y usando un calibrador. La presión dependerá del tipo del rin, tamaño, condiciones de funcionamiento o la recomendada por el fabricante del vehículo (la información está en el manual del propietario, en una pegatina ubicada en el marco de la puerta del conductor o en la guantera). Por lo general, en promedio, las llantas para auto pequeño suelen ser de 30 psi (libra por pulgada cuadrada); los medianos, 36 psi; y los grandes, 42 psi. ¿Cuándo cambiar una llanta? Se la debe cambiar cuando la profundidad del labrado ha llegado a 1,6 mm, un estándar de seguridad global. Si está por debajo del límite, hay problemas de seguridad y legales, como la pérdida de capacidad de respuesta de la llanta en piso seco, multas de tránsito o problemas en la revisión vehicular. Sin embargo, lo óptimo es cambiarla cuando el labrado sea de 3 mm de profundidad, porque es cuando la llanta empieza a perder sus capacidades de respuesta sobre piso mojado, sobre todo en Ecuador, donde las condiciones climáticas varían durante el día.