Este esfuerzo colaborativo reúne a actores clave de la industria de la construcción para crear soluciones eficientes y adaptativas que mejoren la calidad de vida, al tiempo que preservan el frágil ecosistema de este Patrimonio Natural de la Humanidad. El objetivo es promover un cambio hacia la edificación sostenible en Galápagos, y eventualmente en otras partes de América Latina y el Caribe, a través de políticas públicas locales enfocadas en la eficiencia energética y la reducción de emisiones de CO2. El proyecto está implementado desde 2021, y es financiado por el programa Euroclima de la Unión Europea a través de su Cooperación para la Sostenibilidad Ambiental y el Cambio Climático en Latinoamérica. Es ejecutado localmente por la Agencia Francesa de Desarrollo, la Agencia Española de Cooperación Internacional y el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos (CGREG); y cuenta como entidad ejecutora a Mentefactura. Impacto positivo y resultados cuantificables Durante sus 36 meses de ejecución, Living Lab de Edificación Sostenible en Galápagos ha demostrado su compromiso con la transformación y el progreso sostenible bajo la elaboración de tres propuestas de ordenanzas destinadas a incentivar transformaciones en el parque edificado de tres municipalidades. Esto para establecer un marco normativo sólido para la construcción sostenible en la región. También ha potenciado la gestión del conocimiento con 21 talleres, 21 jornadas de trabajo, una escuela taller de edificación sostenible, conferencias y otros cursos de fortalecimiento de capacidades que benefician a más de 700 personas. Además, tres laboratorios vivenciales y demostrativos (Living Labs) han sido construidos en diferentes sectores, se incluye una edificación pública (escuela Galo Plaza Lasso) en Santa Cruz, una edificación hotelera (hotel Paraíso de Isabela) en Isabela y una edificación residencial (vivienda Holguín) en San Cristóbal. El impacto está siendo positivo en la eficiencia energética. Este primer Living Lab en edificación pública, dio resultados puntuales como: Disminución de seis grados centígrados en la temperatura interior del aula entre febrero de 2023 y febrero de 2024. Mejoras tangibles en la calidad de vida y el rendimiento de 60 estudiantes y dos docentes, quienes están experimentando un ambiente escolar más confortable y mejorando sus niveles de productividad en clases. Se estima que las mejoras en el parque edificado de Galápagos representen ahorros de entre el 28% y el 50% en el consumo actual de climatización. Al finalizar, se espera establecer un marco normativo sólido y estándares de construcción sostenible, capacitación a profesionales locales en prácticas de eficiencia energética, y contribuir a la reducción de la huella de carbono. Con la mira en México y ColombiaLa réplica de este proyecto es posible mediante el desarrollo de políticas públicas locales, sobre todo en regiones insulares de América Latina y el Caribe, las cuales enfrentan una mayor vulnerabilidad ante la crisis climática y requieren soluciones urgentes. El equipo ha llevado a cabo una evaluación exhaustiva para identificar condiciones similares a las de Galápagos, mapeando diversas localidades en países como México, Colombia, Chile, Panamá y República Dominicana donde el proyecto podría replicarse. Actualmente, se está trabajando para la implementación en Cozumel, Islas Mujeres y Holbox en México, así como en la Isla de San Andrés en Colombia, aprovechando las relaciones establecidas con las autoridades locales y los éxitos previos obtenidos en Ecuador.