Este desarrollo tecnológico se encuentra en fase de prueba con pacientes en un entorno controlado, como parte de un proyecto que busca complementar —y no sustituir— el trabajo de profesionales y cuidadores. A nivel mundial, más de 55 millones de personas tienen algún tipo de demencia y, según proyecciones del profesor David Llewellyn, de la Universidad de Exeter, esa cifra podría ascender a 139 millones en 2050. Este panorama ha impulsado la búsqueda de soluciones que, además de recolectar datos clínicos, contribuyan al bienestar emocional de los pacientes y sus familias. También puedes leer: Google supera los USD 385.000 millones en ingresos: su publicidad representa más del 55% Liv fue entrenado con testimonios reales de personas que viven con demencia, incluyendo relatos del proyecto Dementia Diaries. Gracias a ello, puede responder preguntas cotidianas y orientar a los usuarios mediante experiencias expresadas por otros pacientes. Entre las interacciones posibles se encuentran consultas sobre cómo manejar la frustración ante los olvidos o cómo explicar a familiares lo que se está sintiendo, con respuestas en un lenguaje empático y claro. El avatar de Liv está diseñado para conversar, mostrar expresiones y gesticular como un ser humano, con el fin de estar disponible en cualquier momento del día y servir como un apoyo emocional constante. Lenovo señala que la herramienta no pretende reemplazar la atención médica ni el acompañamiento de familiares o profesionales, sino aliviar parte de la carga asociada al cuidado diario de personas con deterioro cognitivo. Actualmente, el asistente se encuentra en pruebas piloto con pacientes diagnosticados, en un escenario controlado que permite evaluar su efectividad, accesibilidad y facilidad de uso. Con los resultados obtenidos, el equipo desarrollador definirá ajustes en su funcionamiento antes de considerar una implementación a mayor escala. También te puede interesar: Ciberseguridad como motor de confianza Para Lenovo, la inteligencia artificial aplicada a la salud tiene el potencial de mejorar la experiencia de los pacientes y transformar el acceso a los servicios médicos. La compañía sostiene que iniciativas como Liv deben centrarse en las personas, de manera que las soluciones tecnológicas fortalezcan el acompañamiento y la seguridad de quienes viven con enfermedades neurodegenerativas.