Bajo la moderación de María Pía Zambrano, Country Manager de Great Place To Work® Ecuador, el espacio se convirtió en una plataforma para analizar cómo la creación de puestos de trabajo ha evolucionado hacia un modelo centrado en el bienestar integral. Zambrano destacó que estas organizaciones no solo mueven la aguja económica del país, sino que asumen la responsabilidad de transformar vidas, entendiendo que el empleo moderno exige una experiencia laboral que conecte con el propósito y la aspiración de cada individuo. Raúl Estrada, Gerente General de Industrial Pesquera Santa Priscila S.A., propuso un cambio de paradigma: la empresa no solo crea "trabajos", sino "oportunidades". Bajo una filosofía que visualiza a la organización como una gran familia, Estrada enfatizó la importancia de incentivar la iniciativa propia y la creatividad entre los colaboradores. Para Santa Priscila, el crecimiento viene de permitir que las personas busquen respuestas dentro de sí mismas y se atrevan a proponer nuevas formas de hacer las cosas, comparando la libertad de innovar con la expresión genuina de un niño. Este enfoque busca construir organizaciones capaces de atraer y desarrollar talento a través de la confianza y el sentido de pertenencia. Por su parte, María Eugenia Albán, Directora de Talento Humano de NIRSA, subrayó que la base de un empleo de calidad en la actualidad es la dignidad, la seguridad y el respeto a la individualidad. Albán resaltó programas de alto impacto social, como la posibilidad de que los colaboradores terminen su bachillerato, lo cual es fundamental para romper círculos de pobreza y fomentar el crecimiento personal. Además, explicó que construir una marca empleadora sólida, alineada con los estándares de Great Place To Work®, requiere de coherencia entre los valores institucionales y la experiencia diaria del trabajador, asegurando que cada una de las miles de personas en la organización viva realmente el propósito de la compañía. Pablo Rosales, Gerente de Desarrollo Organizacional de Corporación Favorita, centró su intervención en el propósito de "mejorar la calidad de vida de todos con quienes interactuamos". Rosales señaló que la estabilidad laboral es solo el punto de partida para construir una relación basada en el desarrollo profesional y el aprendizaje continuo. Para Corporación Favorita, el liderazgo es una condición que debe permear a toda la organización, apoyada en una escucha profunda y activa de los colaboradores. Al poner a la persona en el centro, la empresa garantiza que el crecimiento personal vaya de la mano con el éxito corporativo, proyectando una imagen de solidez y compromiso hacia la comunidad. Al proyectar el futuro a diez años, los panelistas coincidieron en que, a pesar del avance acelerado de la tecnología y la automatización, la esencia humana y la capacidad de aprendizaje serán las competencias más críticas. Se discutió que la tecnología debe ser vista como una herramienta para la eficiencia, pero que nunca podrá reemplazar la capacidad de adaptación de las personas. En este sentido, se rescató una premisa fundamental para el mundo del trabajo: "el mejor seguro contra el desempleo es la capacidad de adaptarse". Las organizaciones del futuro serán aquellas que hoy inviertan en preparar a su talento para manejar la complejidad con procesos claros y una cultura resiliente.