Una de las grandes tendencias globales surgidas a la luz de la pandemia y de sus restricciones es la de la masificación del trabajo remoto, a través de distintos formatos como el home office, pero que, en definitiva, lo que facilitaron fue la aceleración de un proceso que ya se venía dando incipientemente, y es que la gente pueda cumplir sus obligaciones desde su casa. Esta posibilidad abrió un atractivo campo de oportunidades para el turismo. Por ejemplo, los hoteles transformaron algunas de sus habitaciones vacías en oficinas de uso temporal (room-office), o adaptaron sus espacios comunes para fines laborales de sus clientes, o bien crearon productos específicos para satisfacer a dos grandes segmentos que también se potenciaron gracias al Covid-19: el “bleisure” (business+leisure) y las “workations” (work+vacations), además de los nómadas digitales, muy buscados hoy por los destinos sudamericanos. Este fenómeno generó una verdadera revolución en la hotelería de las Américas, ya que, dado que el leisure se recuperaba más rápido que el corporativo, las grandes cadenas comenzaron a reconvertir sus propiedades para encontrar un mejor mix entre segmentos. Así, inclusive los consolidados hoteles urbanos de negocios hoy comunican sus propuestas incluyendo siempre las de turismo y descanso. También te puede interesar: Viajes aportarán USD 233 mil millones al PIB de Latinoamérica De acuerdo a una encuesta realizada por la plataforma, un 66% de los viajeros de sus comunidad en el país aseguró que ya no quiere mezclar el trabajo con el descanso. Por el contrario, apuesta a unas vacaciones de desconexión digital y, en cambio, de conexión con el destino. Para empezar, el informe sostiene que el 63% de los viajeros argentinos está dispuesto a aceptar la imprevisibilidad del contexto con tal de volver a viajar. Y eso se debe a que ahora valora más esta posibilidad, en comparación con la pre pandemia. Inclusive en 2020 este número era del 42%. Tal es así, que el 62% afirma que le da lo mismo el destino, siempre que responda al “tipo de viaje que busca”, y 73% está dispuesto a decir que sí a cualquier oportunidad de viajar que se les presente, en tanto el bolsillo se lo permita. Asimismo, un 69% está más abierto que antes de la pandemia a realizar distintos tipos de viajes, mientras que un 80% directamente va a cambiar completamente todo lo que antes había elegido. Finalmente, entre otras tendencias, los viajeros consultados afirman que quieren viajar, pero con el menor riesgo económico posible, es decir, previsibilidad y flexibilidad. Entre las principales preocupaciones a la hora de buscar y comprar figuran que les den garantía de que no van a perder dinero (44%), poder cancelar (26%) y reprogramación sin cargo (34%). Fuente: Hosteltur