Y la tecnología nos hace el proceso más atractivo, porque nos percatamos de que estamos en la capacidad de posicionar un producto o servicio con una facturación recurrente, con costos mínimos, sin tener tienda física ni stock incluso. Estamos viviendo una época ideal para las ventas ya que las posibilidades de masificar prácticamente cualquier producto son enormes… Entonces, qué sucede si te digo que cualquiera puede adquirir esta tecnología, que las plataformas digitales para hacer esto viable son gratuitas y se adaptan a casi cualquier modelo de negocio. ¿Creerías que cualquiera puede crear un negocio y obtener resultados exponenciales mediante las ventas digitales? ¿Dónde está la diferencia entre el negocio que puede vender eficientemente con un modelo similar al de Amazon desde su localidad y con recursos limitados y el negocio que invierte miles de dólares en tecnología, marketing digital y demás menesteres, pero no logra masificar su producto mediante ventas digitales? Te comparto lo que tienen en común los modelos de negocio que cuentan con un sistema de ventas digitales envidiable, que han logrado generar una línea de ingresos sólida, sustentable y exponencial en el tiempo: Cuentan con una estrategia customer-centric: Quien marca la pauta de cómo, dónde y cuándo exponer los productos es el cliente. Estudian meticulosamente las preferencias del cliente para que “se encuentre” con el producto en el lugar, momento y formato preciso, dando la impresión de que el proveedor puede leerle la mente para anticipar su deseo de compra. Realmente observan y aprenden de los hábitos de compra y selección de su audiencia. Desarrollan constantemente una estrategia de Customer Experience. Más allá de solo configurar un e-commerce, un chatbot, un call-center y herramientas para automatizar la atención, identifican y pulen todo el proceso de interacción con la marca por parte del usuario para asegurar que se sobrepasan expectativas antes, durante y después de la venta en línea. Cuentan con programas de fidelización. La venta digital no tiene que ser fría e impersonal. Todo lo contrario, el consumidor busca cercanía y percibir que la marca realmente le conoce y se preocupa por velar por su entera satisfacción con el producto adquirido, acompañándolo en el ciclo de consumo y premiando su preferencia. Velan por la calidad de todo el proceso. Ya conoces a tu cliente, sabes lo que va a comprar, predices a tiempo para tener listo el stock, le contactas por el canal adecuado para ofrecer el producto, pero imagínate que el delivery se demora 20 días. Es fundamental que puedas asegurar un monitoreo constante de todo el proceso de calidad de entrega de tu promesa de valor para que cierres el círculo emocional del proceso de compra-venta dejando la sensación tangible de que entregaste lo que prometiste. La venta en línea de por sí genera desconfianza y cualquier inconsistencia en el proceso puede afectar terriblemente la imagen de tu marca. A fin de cuentas, vender es vender, independientemente del canal. La pregunta clave aquí es: ¿Por qué razón mi cliente va a preferir consumir mi producto (o más cantidad de mis productos) por medios digitales? ¿Por qué esto le facilitará la vida? Por _ Mariangel Hernández | @mariangelstrategist