Aunque sé que te puede sonar raro, no es el mejor momento para ser fabricante de dispositivos pero el resto de la tecnología está haciendo su agosto últimamente. Paradójicamente, en muchos casos te estoy hablando de las mismas empresas, que ganan por un sitio pero pierden por otro. El rumbo del mercado en el 2023 ya daba pistas de esta tendencia complicada, tras la caída de ventas de productos como los smartphones o los PC, pero es algo que ahora se está confirmando en el inicio de 2024. Que los dispositivos estén en una mala racha va contra todo pronóstico, ya que los analistas esperan en 2024 un crecimiento en las ventas de la mayoría de dispositivos después de dos años de descensos que ya finalizaron en el cuarto trimestre a nivel global. Y pese a ello, los mercados no se muestran convencidos y siguen recelando del hardware. Entonces, ¿cómo se explica esto? Deja que te explique por qué los dispositivos no están siendo la locomotora de ingresos que se esperaba en este inicio de 2024 ni parece que lo vayan a ser en el resto del año pese al crecimiento esperado en las ventas y cómo en su lugar la mayoría de empresas tecnológicas están buscando otras vías para seguir creciendo. Y, además, con éxito en la mayoría de casos.También te puede interesar: Las ciudades más inteligentes del mundo, según IESE Un momento complicado para los dispositivos Los resultados en el último año de las grandes empresas tecnológicas especializadas en dispositivos son la muestra perfecta de que esta línea de negocio no experimenta un buen momento. Apple es la compañía más grande del mundo y siguió creciendo en 2023, pero en el último año fiscal facturó menos que en el anterior por sus dispositivos. Es el caso de iPhone, que aunque supone más de la mitad de sus ingresos, cayó un 2,4% respecto a 2022, hasta los USD 200.583 millones. Pese a ello, una buena recta final de año ha hecho que su negocio de móviles crezca un 6% en la campaña de navidad. Más severa aún ha sido la caída de otro de los dispositivos icónicos de Apple como son los ordenadores Mac. En el último año fiscal, su facturación descendió un 26,9%, con USD 29.357 millones frente a los más de USD 40.000 millones del año anterior, pese a la gran apuesta de Apple por los chips propios. En la recta final de 2023, el Mac se mantuvo estable y moderó su caída. Algo muy parecido a lo que le ocurre a Samsung, líder mundial en ventas de móviles por unidades. En el total de 2023, con EUR 75.904 millones ( USD 78. 848 millones), la compañía surcoreana cayó un 6% en los ingresos de su unidad Mobile Experience –móviles y otros dispositivos como ordenadores–, mientras que la bajada fue de un 7% en la división de sus televisores y productos de sonido. Así crecen las empresas que apuestan por IA Mientras que las divisiones de dispositivos bajan en ingresos, los últimos resultados económicos presentados en el sector muestran el buen momento de las tecnológicas que más apuestan por la moda del momento: la inteligencia artificial. Es el caso de Microsoft. La primera empresa mundial por capitalización bursátil en la actualidad ganó un 33% más en el último trimestre gracias a su decidida apuesta por la IA, mientras que sus ingresos subieron un 18% hasta los USD 62.000 millones. Lo mismo sucede con Google, desarrolladora del chatbot Gemini (antes Bard) y de la IA multimodal con el mismo nombre. Su matriz ingresó USD 307.394 millones en el pasado año fiscal, reflejando un aumento interanual del 10%. Aunque el mejor dato es su vuelta al crecimiento en los beneficios, con un 23% más. La gran revelación entre las tecnológicas por el boom de la IA es Nvidia. No solo se ha convertido en una de las empresas más valiosas del mundo y ha superado la barrera del billón de dólares de capitalización en 2023, sino que sus últimos resultados son testigo de crecimientos poco comunes en la industria actual. Su apuesta por la IA le ha permitido facturar USD 18.120 millones en el tercer trimestre, un 206% más que en el 2022, mientras que su beneficio operativo se ha disparado a la estratosfera: 10.417 millones, un 1.633% más. Todavía hay hueco pero en otro tipo de hardware En este contexto, el rumbo actual de las empresas tecnológicas no conduce a separarse del hardware, sino que los beneficios se están concentrando en algunas categorías, mientras que los dispositivos como smartphones y ordenadores se están quedando al margen. Nvidia es el ejemplo más claro ya que se ha convertido en el rey de los chips para la IA, tanto por sus GPU como por sus procesadores especializados en machine learning. Los expertos estiman que controla alrededor del 80% de este mercado y la demanda de modelos como el H100 es tan alta que incluso ha habido momentos de escasez y acumulación frenética por parte de startups. Otro ejemplo es el de Xiaomi, que justo antes de terminar el año pasado presentó el producto que es su apuesta más importante de los últimos años: su primer vehículo eléctrico, el Xiaomi SU7. Para desarrollar esta categoría ha tenido que invertir más de USD 10.000 millones desde el 2021. A pesar de que en el último trimestre ha ganado EUR 5.354 millones ( USD 6.849 millones) por sus smartphones, que suponen casi el 60% de sus ingresos, la compañía de Lei Jun ha apostado por seguir la estela de grandes empresas como Tesla y sobre todo los fabricantes chinos como BYD, actual líder del mercado en esta categoría. Y con ello espera mejorar en rentabilidad.También puedes leer: Sora de OpenAI convierte las indicaciones de IA en vídeos fotorrealistas Los servicios IT y software maquillan las cuentas de Apple y Lenovo A pesar de la caída en varios de sus productos más importantes, hay otras fuentes de ingresos que está salvando a varias tecnológicas en sus últimos resultados económicos: los servicios IT para empresas y de software para usuarios. Lenovo, por ejemplo, tiene además de su división de productos otras unidades como la de servicios IT a empresas y otra de infraestructura. Aunque ha caído ligeramente en facturación, el fabricante chino se mantiene relativamente estable gracias a que estos negocios al margen del PC aumentaron un 40% en ingresos en el pasado tercer trimestre. Lo mismo le sucede a otro gigante como es Apple. La compañía estadounidense tiene una unidad de servicios de software que engloba sus ingresos por publicidad digital, por la App Store y por todo su ecosistema, desde el almacenamiento remoto de iCloud hasta al streaming de vídeo de Apple TV+ pasando por la música de Apple Music. En el último año, los servicios de Apple han logrado su mejor año fiscal hasta el momento en cuanto a facturación, con 85.200 millones, un 9,1% más que en el periodo anterior. Apple marca récord tras récord en los ingresos por sus servicios, y en el último trimestre este crecimiento llega al 13%.