Las soft skills, o competencias blandas, son habilidades transversales indispensables que permiten a cualquier profesional desarrollar su carrera profesional con éxito. La importancia de estas skills viene marcada por la necesidad que tienen las empresas de incorporar personas empáticas, que sepan liderar un equipo, que apliquen la innovación y el pensamiento crítico en su actividad diaria, por encima de las que tienen muchos conocimientos técnicos pero que no se adaptan a las exigencias de las organizaciones en el presente actual. Una de las áreas clave donde las skills resultan esenciales es el ecosistema digital. Un profesional necesita -por un lado-, la comprensión de lo que significa la digitalización de las empresas, por el otro, debe garantizar un manejo concreto de las herramientas, y todo esto tiene que ir ligado con competencias personales que permitan la adaptación y la gestión del cambio constante al que se ven sometidas las empresas, sobre todo en el entorno tan cambiante de ahora. Algunas de las habilidades que son imprescindibles en el entorno digital son: Oratoria: saber comunicar resulta vital Es una disciplina muy antigua, que no por ello ha perdido su importancia. Estamos obligados a presentar y a defender nuestras ideas y proyectos no solo en un entorno presencial, lo hacemos cada vez más en entornos virtuales, en los cuales el lenguaje audiovisual puede ser uno de nuestros principales puntos fuertes. Por todo esto, se requiere una capacidad de oratoria elevada. Liderazgo y trabajo en equipo La capacidad de trabajo en equipo de forma presencial o remota se presenta como básica. Cada día más se desarrollan proyectos colaborativos a través del teletrabajo y en entornos completamente nuevos y posibles por la tecnología. Así mismo, en estos entornos cambiantes se precisan personas capaces de liderarlos. Capacidad de resolución de problemas Tenemos que estar habituados a que surjan los problemas en el día a día de las empresas, en cada momento. Y estar preparados para resolverlos, haciéndolo de una forma rápida y resolutiva. En este sentido, hoy ya no se valora tanto el tomar la mejor decisión que se dilate en el tiempo para resolver un problema, sino que esa decisión sea buena, contemple los menores riesgos posibles y no suponga una demora innecesaria. Pensamiento crítico para la toma decisiones adecuadas El pensamiento crítico implica tener competencias que van más allá de un conocimiento puramente instrumental para poder analizar los contextos de los problemas que se generan en las empresas. Se requiere comprender qué es lo que ha ocurrido con anterioridad, qué puede llegar a ocurrir con posterioridad, y saber tomar decisiones en estos entornos de incertidumbre en el que ahora nos estamos moviendo. La ventaja de estas habilidades es que también se pueden aprender. La Facultad de Empresa y Comunicación de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR) está probando lo mencionado a través de contenidos prácticos, ejercicios direccionados a problemas reales, que apuntan hacia otras de las skills más buscadas por las empresas: el liderazgo y trabajo en equipo. Sin estas skills, es muy complicado trabajar en un entorno cambiante, de incertidumbre, donde la mayoría de las labores se hacen en equipo. Sobre todo, por el primer punto, donde estas competencias actúan para lograr que los trabajadores respondan con criterio y se desenvuelven con éxito en el cumplimiento de sus objetivos.