Verónica Minaya, coordinadora del Natural Science Office de la UNESCO arrancó su charla con una reflexión sobre la pérdida de conexión con la naturaleza en la era digital: “Ahora, el mundo está ahogándose e incendiándose literal y metafóricamente”. Sobre el uso de recursos mencionó “no hablemos de una conservación per se, de no tocar absoluto, sino de tomar esos recursos de manera sostenible para la gente que vive en estos territorios”. Minaya aseguró que “necesitamos ver a la naturaleza como un aliado estratégico”. En cuanto a las reservas de biosfera, subrayó que existen ya 759 Reservas en 136 países, “donde albergan 300 millones de personas”, y que Ecuador cuenta con siete: Yasuní, Sumaco, Podocarpus‑El Cóndor, Chocó Andino, Macizo del Cajas, Bosque Seco y Galápagos— que integran “zona núcleo, zonas de amortiguamiento y zonas de transición” para combinar protección y uso sostenible. A nivel nacional, estas siete reservas cubren más del 12 % del territorio continental y generan servicios ecosistémicos valorados en alrededor de USD 1 200 millones al año, explicó Minaya, recordando que “invertir en estas áreas equivale a asegurar agua potable, calidad de aire y oportunidades de ecoturismo para nuestras comunidades”. “La UNESCO creó en 1976 el programa Hombre y Biosfera para poner valor agregado al factor humano en la conservación”, recordó Minaya, y citó a la ecóloga Sandra Diaz: “La naturaleza se parece al jardín… no es un paraíso controlado, es más bien una forma de vida que tenemos que acoplarnos, negociar, coexistir”. Para finalizar su presentación, Verónica Minaya, hizo un llamado de atención en cuanto al estado de los glaciares en el Ecuador, y le recordó a la sala Banco de Guayaquil que “De los siete glaciares que teníamos, ahora tenemos solamente seis. Muchas de las acciones que tomemos hoy influirá directamente en su conservación”.