Las microempresas y pymes representan más del 99,6 % del sector empresarial ecuatoriano y durante 2025 generaron el 54 % del empleo vinculado con las actividades empresariales, según datos citados del INEC, la Cámara de la Pequeña Industria del Guayas y el Ministerio de Economía y Finanzas. Su peso económico vuelve estratégica la gestión preventiva de riesgos. La transformación digital y los cambios económicos ampliaron las amenazas que enfrentan estos negocios. Además de proteger activos físicos, las empresas deben prepararse ante interrupciones operativas, eventos climáticos, cambios regulatorios, fallas tecnológicas y afectaciones en las cadenas de suministro, factores que pueden reducir ingresos y deteriorar las relaciones con clientes y proveedores. Novaecuador identifica cinco riesgos prioritarios: interrupción del negocio, amenazas tecnológicas y de ciberseguridad, afectaciones relacionadas con el talento humano, responsabilidad frente a terceros y riesgos financieros. Entre estos últimos se incluyen la caída de la demanda, la dependencia de pocos clientes o proveedores y otros eventos que pueden comprometer la estabilidad empresarial. Te puede interesar: 45 % de las pymes sufrió un incidente digital: la alerta que ningún negocio debería ignorar “Las empresas más exitosas no son necesariamente las que enfrentan menos riesgos, sino las que logran identificarlos a tiempo y toman decisiones para gestionarlos”, señaló Andrés Báez, Gerente Técnico de Novaecuador. El ejecutivo advierte que esperar a que ocurra un incidente puede afectar el patrimonio y limitar la capacidad de una pyme para mantener sus operaciones. El especialista recomienda revisar periódicamente las estrategias de protección y no elegir un seguro únicamente por el precio. Las empresas también deben evaluar las coberturas, los montos asegurados y el respaldo de la aseguradora. Incorporar estos riesgos en la planificación permitirá responder con mayor resiliencia y sostener el crecimiento en un entorno más dinámico. (I)