En Ecuador, según el Inec, apenas el 10% de mujeres profesionales trabajan en carreras TI. Pero este panorama no es del todo gris, hay varias organizaciones que están motivadas para incrementar esta cifra. “Hoy en día ya no se habla de hombres o mujeres, sino de talentos y capacidades” - Verónica Pimentel, Responsable del Sistema de Gestión Security Data. El mundo está en constante evolución. Esto no solo hace referencia a que las personas han generado un sentido de responsabilidad social y están al tanto de cómo las brechas afectan a la sociedad, sino a la tecnología como tal. Cada vez las personas están más conectadas e informadas. Los avances tecnológicos permiten que, a tan solo un click, se pueda acceder a un sinfín de información y datos que se han visibilizado en los últimos años. Esto permite comprender a mayor profundidad cuál es la situación actual en distintas aristas. En el sector de las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas) son varios los estudios que demuestran que persiste una gran desventaja entre hombres y mujeres. También te puede interesar: Arianna Burgos: dejar huellas a través del emprendimiento social Según una encuesta realizada por el Inec, los hombres que desempeñan ocupaciones digitales representan el 5,2% del total de los trabajadores; las mujeres, en cambio, conforman tan solo el 2% del total del empleo. Ante esto, es imposible apartar la vista. Verónica Pimentel, Responsable del Sistema de Gestión en Security Data, asegura que estos datos responden a que los profesionales aún tienen arraigados pensamientos retrógrados de que las carreras tienen género. La rectora de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), Cecilia Paredes, contó en el marco del evento ‘Mujeres que mueven Ecuador’, organizado por L’Oreal, una anécdota que revolvió el estómago de los asistentes. Años atrás, una alumna se acercó con lágrimas en los ojos a Cecilia en la ceremonia de graduación. Ella, descolocada, no comprendió el porqué de su sufrimiento para la rectora era un día emotivo. Sin embargo, la estudiante le comentó que su padre no sabía que su hija estaba a punto de convertirse en una ingeniera y que tenía miedo de su reacción. Estoes, desafortunadamente, es uno de los múltiples ejemplos que demuestran que los estereotipos siguen latentes. “Es importante que las familias enseñen a las niñas y niños que la tecnología, ciencia, ingeniería y matemáticas son para todos, y que las mujeres tienen un mundo de oportunidades en esta área del conocimiento”, señala Verónica. En su empresa se han enfocado en la diversidad y género por el rápido crecimiento que ha tenido en la industria desde el 2020, que simboliza un 40%. Esto le ha permitido crear fuentes de empleo y aportar a la reactivación económica del país. Sin embargo, piensa que su crecimiento y desarrollo tecnológico no solo se enfoca en el ámbito comercial, sino también en buscar el desarrollo social.