Carmen Soto es una de esas mujeres que desafía a la masculinización del sector como jefa del Punta Güimar. A ella le generaba mucha curiosidad el mundo de la pesca y decidió adentrarse en él. Conoció que las mujeres suponen tan solo el 35% del total de trabajadores del sector, en España en 2020, según los datos del Instituto Social de la Marina. Tras más de diez años dedicada al mar, recibió la distinción honorífica de la Isla de Tenerife en los Premios Mujer Rural Canaria, que otorga la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, en su edición de 2017, por su labor en la igualdad de género y simbolizar el relevo generacional y cultural para la pesca canaria. Carmen reconoce que la conciliación familiar en el trabajo puede resultar compleja para las mujeres en el mundo de la pesca, ya que a su juicio deben anteponer la baja por maternidad a la profesión, por los riesgos que corre una embarazada si faena en alta mar. También te puede interesar: ¿En qué países las mujeres están al mando? En las Islas Canarias, según cuenta, no hay tantas conserveras y empacadoras como puede haber en otros lugares de la península, por lo que en comparación la cantidad de mujeres trabajando se reduce bastante. En su opinión, se invisibiliza el trabajo de las mujeres en el sector canario y pasan a un segundo plano, aunque para Carmen Soto son un pilar fundamental para el buen funcionamiento de las empresas pesqueras. Asegura que, en Canarias, las mujeres jóvenes que se dedican al sector de la pesca se han vinculado al ámbito administrativo y al comercio, pero no al extractivo. “Casi no hay mujeres, ni jóvenes, ni de edad más adulta en los pesqueros canarios”, afirma. La brecha de género en la pesca sigue latente, pese a las políticas que se han llevado a cabo con el Plan para la Igualdad de Género en el Sector Pesquero y Acuícola, y Carmen sigue luchando todos los días e intenta enseñar, cuando tiene tiempo y se lo permiten, a las futuras generaciones. Fuente: EFE