Hace unos años, Chris Nassetta, CEO de Hilton, tuvo la oportunidad de vestir el uniforme del personal durante la apertura de un nuevo hotel. “Me puse la chaqueta de un ama de llaves y dije: wow, esto está muy pesado, no me sentí muy cómodo; entonces pensé: nos hemos equivocado, no les estamos dando la vestimenta adecuada”. Como medida correctiva, Nassetta y su equipo decidieron crear una alianza con la empresa de ropa deportiva, Under Armour, para rediseñar su ropa de trabajo, a fin de hacerla más liviana y cómoda. Ese es sólo uno de los varios cambios centrados en los empleados, que coronaron a Hilton como la mejor empresa para trabajar en Estados Unidos. La lista continúa, así como las inversiones que las compañías hacen para mejorar las condiciones laborales de sus empleados. Salesforce, por ejemplo, ha invertido USD 8,7 millones en tres años para tratar de resolver las diferencias de salarios en función del género y la raza. La empresa de software implementó el sistema de objetivos, V2MOMs (Visión, Valores, Métodos, Obstáculos, Medida), que incluye metas de bienestar y profesionales. Además, más de la mitad de las oficinas cuentan con Mindfulness Zones. La capacitación y desarrollo para la fuerza laboral fue otra de las prioridades para poder trepar en el ranking. La poderosa cadena familiar de supermercados, Wegmans Food Markets, ocupa el tercer lugar, con un gasto de más de USD 50 millones al año en formación. Además, ayuda a subvencionar los costos escolares. Tan sólo este año otorgó USD 5 millones en asistencia para matrículas.