Cuando se realiza la compra de un producto o servicio es común ver en el etiquetado “made in”, que define el origen de la mercancía.Sin embargo, a lo largo del tiempo, esta denominación de origen se ha transformado en una marca. Ahora es sinónimo de calidad, tecnología, vanguardia, durabilidad y confianza.Desde autos y aviones hasta juguetes, el “made in” es un índice que mide la calidad de un producto, incluso, antes de experimentarlo. Cabe recordar que detrás de esta marca se encuentran profesionales, medios de producción, manifestaciones culturales y tecnología de un país.Con el fin de conocer qué tan aceptada es la marca de un país, se realizó un estudio que mide la aceptación de la gente respecto a productos elaborados en una nación determinada.Se identificó en el estudio que los productos que provienen de Alemania, Suiza o Reino Unido son aceptados por casi todos los entrevistados, mientras que los fabricados en Irán, China o Bangladesh gozan de muy poca confianza en la población.Hoy en día, Alemania es sinónimo de automóviles de alta gama y tecnología de vanguardia, mientras que Suiza es conocida por sus relojes de lujo, sus chocolates y su industria láctea.Los países europeos dominan el top 20 con 14 países en el listado, las únicas naciones no europeas en el ranking son: Canadá, Japón, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur.A continuación, presentamos las marcas de origen más aceptadas por los consumidores. Por: María José Vilac y Víctor Zabala