Las grandes marcas de lujo están atravesando una crisis tras años de éxito. Las ventas han caído, especialmente en China, y las marcas han perdido valor en bolsa. La crisis económica no ha dejado indiferente a ningún sector, y también ha alcanzado al mundo del lujo. Una industria que experimentó una «época dorada» entre 2019 y 2023, con altas ventas, cifras récord y un crecimiento constante. Pero, ¿qué está ocurriendo ahora? Las grandes marcas europeas del sector, como Louis Vuitton, Chanel, Gucci y Burberry, están atravesando grandes retos. También puedes leer: CAF respalda con USD 250 millones la reconversión del agro ecuatoriano hacia un modelo verde y competitivo A consecuencia de las medidas económicas y los aranceles impuestos por Trump, muchos países se están viendo afectados. Bloomberg ha detectado esta situación, que ha impactado fuertemente en los mercados, especialmente en China, donde el consumo ha caído y la presión de las divisas es alta. Incluso, las marcas de este sector han perdido más de 240.000 millones de dólares en valor bursátil en tan sólo unos meses. Las marcas de lujo sufren caídas en ventas Marcas tan conocidas como LVMH, Kering y Chanel muestran cifras preocupantes. Louis Vuitton cerró 2024 con una ligera caída del 1,7% en su facturación, mientras que Kering, matriz de Gucci y Balenciaga, atraviesa su peor momento desde la pandemia. Gucci, una de las joyas del grupo, sufrió una caída del 25% en ventas solo en el primer trimestre de 2025. Chanel también experimentó un decrecimiento en sus ingresos; y en el caso de Burberry, marca que vendió menos de lo esperado, dejó de repartir beneficios a sus accionistas y sus acciones cayeron más del 15%. Esto obligó a la empresa a reestructurar su equipo directivo y realizar cambios importantes. Según un artículo reciente del Financial Times, aunque las ventas de lujo bajaron el año pasado, lograron compensarse ya que en Japón los consumidores chinos aumentaron el número de compras, debido a la depreciación del yen. Además, un dólar fuerte hizo que los turistas de Estados Unidos gastaran más en tiendas europeas. Pero en 2025, esta situación cambia porque tanto el yen como el dólar pierden valor, lo que afectará los resultados conseguidos mediante este modelo de compras. Desciende el número de clientes aspiracionales Más allá de los datos económicos, el sector enfrenta otro desafío que no se había visto en tiempo: el desinterés del consumidor de clase media. Este público no compra productos de lujo de manera habitual, sino que se convierten en una señal aspiracional, con un claro esfuerzo económico. Este perfil de «cliente aspiracional» era ideal para las grandes marcas porque aumentaron sus ventas gracias a ellos, pero ahora este público se está alejando ya que considera que no vale la pena gastar tanto dinero en esos artículos. Según un informe de EY, más del 60% de los consumidores encuestados afirmó haber pensado en comprar un producto de lujo durante el último año, pero finalmente no compraron nada por su alto precio, aunque podían permitírselo. La percepción de que el lujo ya no ofrece una buena relación calidad-precio está creciendo. Si los clientes no gastan en productos de lujo nuevos, ¿en qué lo hacen? Ahora ha aumentado el interés por comprar productos de lujo de segunda mano, siempre que estén en buen estado y sean auténticos. Más de uno de cada tres consumidores ya elige esta opción. Incluso, a muchos les gusta que las propias marcas participen y garanticen que los productos son originales. Este tipo de compra se está volviendo una forma importante de atraer a clientes más jóvenes a las firmas. Nuevas estrategias para las marcas de lujo Ante esta situación, las marcas de lujo están apostando por nuevas estrategias para salir adelante y seguir conectando con sus clientes. Ahora ya no se enfocan solo en el producto, sino en ofrecer una mejor experiencia durante la compra. También te puede interesar: Empresas indias en la mira: nuevos aranceles del 50% desde EE. UU. entran en vigor el 27 de agosto Sin embargo, en el estudio «Recuperar a los clientes aspiracionales del lujo» publicado por EY, dos de cada tres clientes ocasionales no reciben ningún tipo de atención especial, pese a que el 83% afirma que una experiencia personalizada los motivaría a volver a comprar. Esta realidad obliga a las marcas a esforzarse más en crear una relación emocional y cercana con el consumidor, dejando a un lado solo el producto. En España, la situación del mercado es más favorable. EY señala que existe un grupo fiel de consumidores que mantiene sus hábitos de compra incluso en tiempos difíciles. El 62% adquiere artículos de lujo al menos tres veces al año, lo que indica que este sector se mantiene y forma parte del estilo de vida de muchos consumidores.