En una época en la que fundar una startup parece estar de moda, los cierres de rondas de capitalización y ventas millonarias suelen acaparar los titulares. Sin embargo, las historias de caídas y fracasos también son comunes. Pablo Szefner, un francés radicado en España y que hace tan solo unos meses tomó la decisión de cerrar su última startup fundada: Moonoa. Esta fue una eHealth que en mayo de 2021 levantó USD 1,65 millones a través de la firma de capital de riesgo Seedrocket 4founders, a la cual acudieron también la firma K Fund y otros reconocidos ‘business angels’ como Eneko Knorr, Albert Armengol, Albert Serrano, entre otros. El emprendedor francés, de reconocida trayectoria por haber fundado Fab Shoes y venderla después a Techstyle, así como vincularse como inversionista en empresas como Bold, Cocunat, Hubuc, entre otras, narró para un medio, las dificultades de aplicar los consejos que a otros emprendimientos es “sencillo” otorgarles. También te puede interesar: Starbucks anuncia su llegada a Ecuador Cuando se funda una empresa o startup es porque hay motivos para confiar en que puede salir bien. ¿Cuál era la idea con Moonoa y cómo surgió esta idea? Allí por 2018-2019, tuve muchos problemas de sueño y la problemática con la que me encontré fue que había dos cosas que podía hacer básicamente. Entonces descubrí un método, en el que hay que aprender a entender qué hay que hacer durante el día para dormir mejor durante la noche, y a entender cuáles son tus pensamientos para que no te impidan dormir bien durante la noche. Y bueno, pues hice ese programa y me funcionó. En salud era muy difícil en ese momento crear marcas dirigidas a un público P2C, o sea, al público final. Entonces me dije, bueno, pues voy a intentar crear marcas dirigidas a través de la tecnología, a través de los datos, que ayude a prevenir enfermedades. Así nació Moonoa. ¿Hubo algún referente de una startup que tuviera un servicio similar o un modelo de negocio similar para que identificara que podía andar eso que proponía? Sí, nosotros empezamos con un referente que se llama Noom. Noom hacía lo mismo que nosotros a nivel de terapias conductuales y cognitivas pero en referente a la pérdida de peso. O sea, lo que te explicaba era lo que tenías que hacer, no solamente lo que tenías que comer, pero también cómo estructurar tus pensamientos para perder peso. Y Noom era una empresa que facturaba casi USD 325 millones en ese momento. Nuestro objetivo era ser el Noom del sueño. Eso era algo que nadie había conseguido y nadie había lanzado. En ese proceso, ¿cuántos registros o usuarios activos mantenía Moonoa en el momento de lanzar el producto y cuando no se había incluido un muro de pago para usarlo? Pues nosotros empezamos de manera gratis el producto para aprender, y dar la posibilidad a la gente de utilizar el producto y de entender el modelo de negocio. Y bueno, muy rápidamente llegamos a cifras relevantes. Empezamos con 100.000, 200.000, 300.000 usuarios. Y eso ayudó a entender cómo mejorar el producto, mejorar el onboarding, entender cómo Moonoa estaba realmente ayudando a la gente a dormir mejor, y hacer seguimiento de los datos para entender qué es lo que funciona, qué es lo que no. Esa fase de aprendizaje nos fue muy útil. ¿Cómo fue el proceso para levantar capital para Moonoa? Fueron USD 1,6 millones El objetivo no era conseguir un millón de usuarios que van a pagar cada uno un dólar y medio, y después ya tenemos un modelo de pre-equilibrio. No. El objetivo era garantizar ese dinero, crear el producto, demostrar que hay un mercado, demostrar que hay necesidad y demostrar la necesidad que podía ser tan simple como llegar a USD 54.170 o 64.175 de ventas al mes. No se necesitaba mucho más.También puedes leer: Los dueños de Lego aumentaron sus ganancias tras cambios en su cartera de inversión ¿En qué momento se decide poner un muro de pago? ¿A qué tenían acceso esas personas y por qué no se quedaron? Nosotros entonces lo pusimos gratis y allá por octubre o noviembre del 2021 decidimos que lo que había que hacer empezar a cobrar. Y lo que vimos es que el sueño es un problema, pero hay dos tipos de personas: los que dicen es un problema para el que no se justifica pagar. Y del otro lado es un problema terrible: se justifica pagar, sí, pero no a una app que no conozco de nada, sino que voy a ir a un médico reconocido en alguna parte. ¿Por qué cuesta tanto aplicar lo que se recomienda a otros inversores? Como en tu caso, que asesoras e inviertes en startups... Porque cuando tú eres inversor o cuando estás fuera del proyecto, simplemente lo estás viendo desde afuera, porque puedes tener razón o puedes equivocarte pero no tiene impacto en tu vida personal. En cambio, cuando tú eres emprendedor, tú estás trabajando en una sola empresa. Si te equivocas o si tienes razón tiene un impacto mucho más importante. Te piensas las cosas mucho más. Y la decisión en ese caso es tuya. Cuando tú das opiniones o dices ‘yo haría esto o tal’, es solamente un punto, un data point, una opinión. En el otro caso la decisión es tuya y tú tienes que vivir con los impactos de dicha decisión. Fuente: Bloomberg Línea