La responsable de la Coordinación Regional Sur del Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (Ecmia Sur), Melania Canales Poma, declaró que “este sería un primer instrumento para las indígenas que no tenemos. Sería para nosotras un logro”. También te puede interesar: La violencia contra las mujeres en Uruguay “continúa siendo un fenómeno extendido” Canales, quien también es presidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (Onamiap), es una de las más de 20 lideresas que han analizado con lupa el borrador de la denominada ‘Recomendación General N°39’ del Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), de Naciones Unidas. A fin de garantizar un proceso integral en la elaboración de este documento, que arrancó en julio pasado y podría ser aprobado en octubre, Ecmia Sur convocó recientemente en Lima una autoconsulta con representantes de pueblos originarios de Colombia, Venezuela, Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina, Uruguay y Perú. El borrador para la CEDAW aborda asuntos relacionados con los derechos de las mujeres y niñas indígenas a la salud y a la educación interculturales, a la seguridad y soberanía alimentarias y a la protección de los territorios colectivos, entre otros. Pero, según detalló la coordinadora de Ecmia Sur, las lideresas prestaron especial atención al derecho a una “vida digna” libre de discriminación. “Cuando se habla de las violencias, muchas veces está centrado solo en la violencia de género y las mujeres indígenas no solamente vivimos la discriminación de género, ¿dónde va el racismo que por años (…) nos han hecho sentir inferiores? Pero también hablamos de la violencia clasista”, comentó Canales, quechua y oriunda de la región andina de Ayacucho. Por eso, agregó que es importante discutir las múltiples violencias. “No solamente el hombre nos violenta, sino también estructuralmente esta sociedad nos violenta a través del racismo, el clasismo, el colonialismo, incluyendo el extractivismo”, sentencia la mujer, ataviada con el típico sombrero ayacuchano. También te puede interesar: Lanzan segunda edición del Programa de “Becas Soy Minera” enfocado en mujeres Durante tres días, las lideresas analizaron párrafo por párrafo el borrador de la Recomendación de la CEDAW, que, de concretarse, no sólo visualizará la discriminación interseccional hacia niñas y mujeres indígenas sino también obligará a los Estados a comprometerse con el fortalecimiento de sus políticas para garantizar sus derechos. La mujer sikuani, quien llegó a Lima en representación de 115 pueblos originarios de su país, ha coincidido con Canales al afirmar que las problemáticas que azotan a las mujeres indígenas son compartidas en toda la región y que, solo unidas, podrán encauzar sus demandas en “una sola voz”. Fuente: EFE