Las arenas son un tipo único de industria definido por dos características principales: alto crecimiento y dinamismo. Estos sectores capturan una porción desmedida del crecimiento económico, y las participaciones de mercado de los jugadores dentro de ellas, cambian de manera significativa. La presencia de estos dos atributos indica que ha comenzado un nuevo juego competitivo, por lo general impulsado por un inédito conjunto de tecnologías y modelos de negocios. Las arenas surgen de la intersección de avances tecnológicos disruptivos, inversiones estratégicas y mercados en expansión. Desde el comercio electrónico hasta los servicios en la nube, estas áreas han redefinido industrias tradicionales, creando nuevas oportunidades y utilizando a la digitalización como catalizador fundamental, que fomenta la innovación y el crecimiento a una escala sin precedentes. En el presente artículo, se explorará las arenas de hoy y la lista de atributos que sustenta el surgimiento de esta categoría de industrias, con el fin de exponer las potenciales arenas del mañana y sus implicaciones para la economía. Las Arenas de Hoy Desde 2005 hasta 2020, 12 industrias mostraron un crecimiento y dinamismo desproporcionados. De las 12 destacan sectores como comercio electrónico, biofarmacéuticos, vehículos eléctricos, Internet de consumo y servicios en la nube. Durante este período, estas industrias tuvieron una tasa de crecimiento (CAGR) del 10% y una tasa de capitalización de mercado del 16%, triplicando su participación en el PIB global del 3% al 9%. El comercio electrónico es un ejemplo claro de cómo estas industrias han transformado el panorama económico. En 2005, las ventas en línea representaban solo una pequeña fracción del total de ventas minoristas. Sin embargo, con la creciente penetración de Internet y la adopción de dispositivos móviles, esta área creció exponencialmente, convirtiéndose en una parte integral del comercio minorista global para 2020. Empresas como Amazon y Alibaba lideraron este cambio, invirtiendo en infraestructura y tecnología para optimizar la logística y la experiencia del cliente. La industria biofarmacéutica también experimentó un crecimiento significativo debido a avances en biotecnología y una creciente demanda de tratamientos médicos innovadores. Compañías como Amgen y Regeneron han desarrollado medicamentos basados en biología molecular, logrando tratamientos más efectivos y específicos. Este crecimiento se reflejó en su capacidad para atraer inversiones sustanciales en investigación y desarrollo, lo que a su vez impulsó su participación de mercado. También te puede interesar: IA, una revolución en la educación y el mercado laboral El Internet de consumo, es un sector que incluye servicios como redes sociales, motores de búsqueda y plataformas de medios. En conjunto han redefinido la forma en que nos comunicamos y accedemos a la información. Compañías como Alphabet (Google) y Meta (Facebook) capitalizaron la creciente demanda de servicios en línea, capturando una parte sustancial del mercado publicitario global. Estas empresas escalaron sus inversiones en tecnología y marketing, creando efectos de red que reforzaron su dominio en el mercado. Finalmente, la industria de la nube que ofrece infraestructura y plataformas como servicios en línea, transformando la gestión de recursos tecnológicos para muchas empresas. Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure lideraron esta transformación, permitiendo a distintas organizaciones migrar sus operaciones a la nube y beneficiarse de la escalabilidad y flexibilidad que esta tecnología ofrece. Los vehículos eléctricos emergieron como una industria clave, impulsada por la innovación en tecnología de baterías y una creciente conciencia ambiental. Tesla, por ejemplo, es pionero en vehículos sostenibles, capturando una parte significativa del mercado automotriz. La adopción de este tipo de vehículos no solo transformó la industria automotriz, sino que también generó un efecto dominó en otros. La Poción de la Creación de Arenas La creación de una arena se basa en una combinación de tres ingredientes clave: cambios graduales en tecnología o modelos de negocios, inversiones constantes y un mercado en crecimiento. Estos elementos, cuando se combinan, generan un entorno de competencia intensificada, donde las empresas invierten continuamente para mejorar sus capacidades y capturar una mayor participación de mercado. El primer ingrediente es el cambio gradual en tecnología o modelos de negocios. En la industria de semiconductores, por ejemplo, los avances tecnológicos han permitido la creación de chips más pequeños y poderosos, impulsando la demanda y generando un ciclo de innovación constante. Las compañías en esta industria han adoptado modelos de negocio fabless, donde se centran en el diseño de chips y tercerizan la fabricación a empresas especializadas. Este cambio ha permitido a las empresas enfocarse en la innovación y la eficiencia, creando un sector donde prima la competencia dinámica. El segundo ingrediente está relacionado con mantener una inversión constante y creciente para el mejoramiento de la compañía. Las empresas en arenas como el comercio electrónico y la nube han invertido significativamente en infraestructura y marketing para atraer a más clientes y mejorar sus ofertas. Amazon, por ejemplo, ha construido una vasta red de centros de distribución y ha invertido en tecnología de vanguardia para optimizar la entrega de productos. Estas inversiones no solo aumentan la capacidad de la empresa, sino que también mejoran la calidad del servicio, generando lealtad del cliente y una ventaja competitiva. El tercer ingrediente es participar mercado en crecimiento. Las arenas actuales han capitalizado mercados globales en expansión, como la creciente demanda de dispositivos móviles en la industria de electrónica o la necesidad de tratamientos médicos avanzados en la biofarmacéutica. Estos mercados ofrecen amplias oportunidades para el crecimiento y la innovación, atrayendo a nuevos jugadores y fomentando la competencia. La combinación de estos tres ingredientes crea un entorno de competencia intensa y dinámica, donde las empresas deben invertir continuamente para mantenerse en el juego y a la par de otros competidores. Este entorno se diferencia de la competencia simple, donde las barreras de entrada son bajas y las ventajas competitivas son menores, y de la competencia en mercados maduros, donde existen pocos jugadores que dominan el mercado y las barreras de entrada son altas. En este tipo de competencia, las empresas deben mejorar interativamente la calidad de sus productos y servicios para capturar o mantener la participación de mercado. Las inversiones en investigación y desarrollo, marketing y tecnología son continuas y aumentan con el tiempo, creando un ciclo virtuoso de mejora. Las Arenas del Mañana Mirando hacia el futuro, hemos identificado 18 áreas potenciales que podrían generar ingresos de USD 29 a USD 48 billones para 2040, convirtiéndose en las arenas del mañana. Estos sectores, van desde la inteligencia artificial y la ciberseguridad hasta la movilidad aérea futura y la biotecnología; no solo representan oportunidades financieras, sino también una promesa de un futuro más avanzado. Una de las áreas más prometedoras es la de vehículos autónomos compartido. La tecnología de autonomía vehicular, integra una visión computacional, un aprendizaje automático en tiempo real e ingeniería de datos, está en la vanguardia de la industria. Las inversiones en desarrollo están aumentando para superar obstáculos tecnológicos relacionados con la seguridad y confiabilidad de los vehículos autónomos. Aunque la comercialización puede ir más despacio de lo previsto, el mercado potencial para estos vehículos es enorme, con estimaciones de captura entre el 25% y el 51% de los ingresos de la industria de movilidad para 2040. La ciberseguridad es una arena emergente crítica, ya que los ciberdelitos representan una amenaza creciente para la economía global. En 2020, el daño financiero directo global por ciberdelitos se estimó en alrededor de USD 950 mil millones. Las inversiones en I+D están aumentando para desarrollar productos y servicios más efectivos, y la innovación en la industria se está expandiendo rápidamente. A medida que los ataques continúan creciendo y el escenario digital se expande, se espera que el gasto en ciberseguridad represente una mayor proporción del gasto global en TI. La biotecnología industrial y la biotecnología médica son otras áreas con un gran potencial de crecimiento. Esta área se está expandiendo más allá de sus aplicaciones tradicionales en la producción de biocombustibles y productos químicos, hacia nuevas áreas como la producción de alimentos y materiales sostenibles. Las empresas están invirtiendo en tecnologías avanzadas de bioprocesamiento y en la ingeniería de microorganismos para producir productos de manera más eficiente y sostenible. Las 18 áreas del mañana identificadas podrían ser aún más transformadoras que las 12 de hoy, dando forma a la manera en la que consumimos y procesamos los datos, abordamos la salud y el bienestar, e interactuamos y nos comunicamos entre nosotros. Podrían introducir nuevas opciones para nuestras vidas, así como nuevas preguntas sobre nuestro progreso social, desde la moralidad y la ética que sustentan los datos y la privacidad hasta los imperativos para que las empresas sean inclusivas y sostenibles. Por: Carlos Buitrago, socio de McKinsey & Company y Office Manager de McKinsey en Ecuador.