En 2025, el país rompió un nuevo récord de exportación durante la temporada de San Valentín, con 28.779 toneladas enviadas, un crecimiento del 8,7% frente al año anterior, consolidándose como el tercer exportador mundial de flores. Solo en el primer semestre del año, las exportaciones alcanzaron USD 550 millones, impulsando el crecimiento económico nacional y reafirmando que este cultivo no solo embellece el planeta, sino que también fortalece el desarrollo de Ecuador. Para mantener esta posición y avanzar hacia una floricultura más sostenible, Yara Ecuador trabaja junto a los productores implementando soluciones que combinan innovación, conocimiento y responsabilidad. Con fertilizantes Low Carbon, como YaraTera Calcinit, es posible reducir entre 9% y 11% la huella de carbono, evitando actualmente entre 6.000 y 7.000 toneladas de CO2 al año, en unas 2.500 hectáreas (30–35% del área nacional). Estos resultados cuentan con verificación independiente de Det Norske Veritas, garantizando transparencia y datos confiables. Así, Yara impulsa un modelo de producción que protege el entorno y asegura el futuro de un cultivo que florece con propósito. El 83% de los fertilizantes nitrogenados utilizados en la floricultura ecuatoriana provienen de países con alta huella de carbono, como China y Rusia, lo que refuerza la urgencia de avanzar hacia fuentes más limpias y sostenibles. Además, el ciclo productivo de las flores es altamente intensivo y genera entre 30 y 40 veces más emisiones de CO2 por hectárea que otros cultivos, lo que hace indispensable adoptar prácticas y soluciones que reduzcan su impacto ambiental y permitan que este sector continúe floreciendo de manera responsable. También te puede interesar: LATAM avanza hacia una aviación más sostenible con la eliminación de plásticos de un solo uso No se trata solo de producir más, sino de hacerlo con responsabilidad. A través de soluciones con nutrición sostenible y acompañamiento técnico, Yara ayuda a los floricultores a optimizar la eficiencia y reducir su huella de carbono, fortaleciendo la competitividad del sector y promoviendo flores sostenibles cultivadas en armonía con la naturaleza. Su trabajo impulsa la economía, genera oportunidades y refleja la calidad humana del país.